La reforma de la plaza del ayuntamiento de Tortosa prevé la retirada de la fuente

22 de julio de 2020 a las 16:37h

Tortosa ya tiene a punto el proyecto de reurbanización de la plaza del ayuntamiento y de todas las calles del entorno. La actuación permitirá situar todo el ámbito a un solo nivel, con prioridad para las personas, y restringirá la circulación de vehículos alrededor del edificio consistorial solo para los vecinos. De este modo el proyecto supondrá ampliar la zona de peatones existente en el centro y convertir el espacio en un lugar de encuentro de la ciudadanía: "lo que queremos es que sea un entorno donde las personas sean las protagonistas. Cuando cerramos al tráfico la plaza del ayuntamiento tuvimos unos primeros momentos complejos, pero con el tiempo se ha demostrado que fue una decisión acertada y que ha convertido la zona en un lugar neurálgico. Ahora lo que queremos es hacerla más bonita y más amable para las personas", ha detallado hoy durante la presentación del proyecto, la alcaldesa de Tortosa, Meritxell Roigé.

La actuación se centra en 3.673 metros cuadrados de superficie, correspondientes a la misma plaza, a los porches, a los dos pasajes que conectan la plaza con la avenida de la Generalitat, a la calle Manuel Vilà, la travesía de Santa Teresa, la calle Lluís Millet, la conexión con la calle Na Perona y la reordenación de la plaza Emili Sanz, la urbanización de la calle Enric Bayerri y el tramo de la calle Pescadors entre la plaza del ayuntamiento y la calle Sabina. El coste es de 1.536.000 euros, para los que también se ha pedido destinar la subvención del Plan de Actuación Municipal (PAM) de la Diputación correspondiente a Tortosa. La nueva configuración de la plaza permitirá que sea más diáfana ya que prevé la retirada de la actual fuente. Pero el elemento del agua seguirá estando presente ya que se instalará una serie de surtidores situados en el suelo, que permitirán crear un juego de alturas y colores. Además, los laterales de la plaza incorporarán arbolado, así como mobiliario urbano. En total se plantarán cerca de una treintena de árboles de diferentes especies en la plaza y todas las calles del ámbito. De estos, tres tendrán una presencia más destacada: un olivo, situado en la confluencia de la calle d'En Carbó y Manuel Vilà; un algarrobo, en la unión de la calle Lluís Millet y la plaza Emili Sanz; y un árbol de Judea, en el reclamo formado por la calle Lluís Millet y la travesía de Santa Teresa. En este punto, además, la actuación eliminará la barrera arquitectónica existente, sustituyendo uno de los tramos de escaleras actuales por una rampa que conectará con la calle Sant Blai.

Recordando el barrio de Pescadores La plaza del ayuntamiento, así como el mismo edificio consistorial, se sitúan en parte del barrio de Pescadores, que fue asolado en buena parte por los bombardeos fascistas de 1938. Ahora, la reurbanización de la plaza incluye la ubicación de unas piezas de travertino de color rojo, con iluminación en el centro, que se dispondrán siguiendo el trazado original de la calle Pescadores. De este modo, el arquitecto responsable del proyecto, Ramon Valls, ha explicado que se podrá recordar dónde estaban las fachadas de aquellas antiguas edificaciones, un dato localizado a partir de superponer los antiguos mapas de la ciudad con los de la actualidad.

La alcaldesa ha felicitado a Ramon Valls por el resultado del proyecto, que "va más allá de la plaza". Por su parte, el primer teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, Enric Roig, ha puesto en relación esta actuación con las que están en marcha o previstas en el casco antiguo, como las de la calle Cervantes o los antiguos terrenos de Renfe, y ha destacado que, con estas actuaciones, "transforman urbanísticamente la ciudad y también nos permite invertir en la recuperación económica", ha dicho. La previsión es licitar las obras este verano, con vistas a iniciarlas al final de año.
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