El Ayuntamiento de Tortosa ha retomado estos días las actuaciones en la vía pública, tras el parón que supuso el decreto de alarma y el confinamiento por el coronavirus. Lo ha hecho con una primera actuación en el barrio de Ferreries, que irá seguida a lo largo de las semanas siguientes de otras obras previstas en otras zonas de la ciudad. La primera actuación que se ha puesto en marcha es el arreglo de las aceras de la rambla Pompeu Fabra, que presentaban un importante estado de deterioro: la tipología de arbolado plantado en este espacio en el momento en que se urbanizó ha provocado que, con el tiempo, el crecimiento expansivo de las raíces provocara la rotura de los alcorques y el levantamiento de la acera. En algunos casos, incluso las raíces habían invadido alguno de los imbornales de desagüe. Ahora, una vez levantada la acera se ha podido comprobar la afectación real en el subsuelo, y también se han podido detectar otros desperfectos que ahora quedarán resueltos con la actuación. Los trabajos se centran en el tramo de la rambla Pompeu Fabra situado entre las calles de Valencia y del Comercio. Ha sido necesario retirar los árboles que habían crecido de manera más expansiva, que serán repuestos por otras especies de enraizamiento lento y porte medio. En otro tramo de esta misma calle, a lo largo de las próximas semanas también está previsto que comience el arreglo del parterre situado junto a la C-12, justo al lado del colegio Cinta Curto. La isleta de tierra existente incorporará una zona verde con la plantación de almez, lo que convertirá aquel espacio en transitable. El coste de estas dos actuaciones se sitúa en cerca de los 45.000 euros.
