Tortosa ya ha entrado de lleno en las Fiestas de la Cinta del 2026 y es que ayer por la tarde tuvo lugar el acto inaugural y la proclamación de las pubilles, pubilletes, hereus y hereus infantiles en el Parque Municipal Teodor González. Este año han sido escogidas como Reina de las Fiestas, Maya Holvik Mauri, y como Reina Infantil, Martina Montaña Torres. Mientras que el Hereu mayor ha sido, Arnau Brunet Pinto, y el Hereu mayor infantil, Johann Moreso Curto. Como ya es tradición, el acto también contó con la presencia de la reina de las fiestas mayores de Alcañiz, Sònia Vallés, ciudad hermanada con Tortosa.
En su primer pregón como alcaldesa de la ciudad, Mar Lleixà quiso hacer un parlamento en clave personal recordando que de bien pequeña salía en la Ofrenda vestida de payesa y fue pubilleta y pubilla de la ciudad en representación del Club Esportiu Tortosa. “Poco se podía pensar aquella niña que hoy me dirigiría a ustedes como alcaldesa”—dijo Lleixà— recordando también que las Fiestas son un momento de reencuentro familiar como lo es en el caso con su madre, también llamada Cinta.
En este sentido, Lleixà recordó que “las fiestas son un hilo invisible que une el pasado, el presente y el futuro y son un legado que nos conecta con los orígenes y la historia”. También quiso hacer referencia al cartel de Fiestas, un corazón que es un poema visual formado por la repetición del nombre de Cinta 874 veces, obra del diseñador gráfico, Cristian Porres. Para Lleixà, “las diferentes voces forman un solo corazón, el de la ciudad de Tortosa, que late en esta estima unánime por la fiesta, por las mujeres, las madres y nuestras raíces”, recordando que “Tortosa es una ciudad donde convivimos muchas sociedades y lenguas y hemos de aprender a convivir desde la diversidad”.
Lleixà destacó que “hemos de reforzar el orgullo de ciudad y apostar por el talento de los jóvenes. No hemos de esperar que desde fuera nos hagan el trabajo, hemos de recuperar el esplendor que tuvimos” y que “hemos de hacer avanzar Tortosa para que mire adelante con ambición y constancia”.
Lleixà no quiso destacar muchas cosas de la política, pero sí que explicó que debemos mirarnos Tortosa con perspectiva porque está viviendo un momento de transformación importante para mejorar la calidad de vida de todos. Y mencionó la inversión del Plan de Barrios y Villas de la Generalitat de Catalunya que permitirá regenerar el casco antiguo y los barrios más desfavorecidos de la ciudad histórica. Para acabar recordando a la ciudadanía que “debemos poner a las personas en el centro y generar oportunidades, reforzar los vínculos y que nadie se quede atrás”.
Vínculos como los de la Fundació Mercè Pla, fundada en 1977 como Fundació Cooperativa del Verge de la Cinta con la voluntad de acompañar a las familias con niños discapacitados. Y es que cuatro representantes de la Fundación fueron los escogidos para oficiar el pregón de las Fiestas. Después de la proyección de un extenso vídeo sobre la trayectoria de la Fundación, su directora general, Laura Beltran, explicó que aquel proyecto que empezó en Tortosa, hoy en día también está presente en municipios como Deltebre, Alcanar, la Ràpita o l’Ametlla de Mar, entre otros, y que “la fuerza de las familias es nuestra fuerza, la que nos impulsa a seguir creciendo”.
Por su parte, Marga Giménez, una de las madres con hijos discapacitados, explicó su propia vivencia, nunca sencilla, y todo aquello con lo que les ha podido echar una mano la Fundación y destacó que “las desigualdades no deberían existir y la inclusión requiere unos compromisos reales”.
Finalmente, dos miembros de la Fundación, Laia Martí y Nacho Chordà, quisieron dirigir algunas palabras a todo el público asistente que les aplaudió e, incluso, les hizo emocionar. Martí dijo que “tenemos ganas de vivir y compartir, como cualquier otro” y que “nos cuesta más que a los demás hacer las cosas, nosotros construimos cada día paso a paso”. Para acabar recordando que “no necesitamos que nos miréis con lástima, necesitamos que nos miréis con respeto e inclusión” y desear que “si tenemos un lugar para todos haremos más grande la fiesta. Disfrutad de las fiestas y haced crecer el espíritu tortosino que nos define”.
Pero después de los discursos, la noche todavía guardaba otra sorpresa inesperada que sorprendió a todos. Y es que desde el esbart dansaire de Lo Planter se preparó una bailada conjunta con todas las pubilles, pubilletes, hereus y hereus infantiles para recuperar dos danzas que se habían celebrado años atrás en las Festes de la Cinta como el Ball del Punxonet y el Cap de Ball. Todo parece indicar, pues, que este nuevo elemento ya ha venido para quedarse de cara a las futuras ediciones de las fiestas.
Al acabar, la Banda Municipal de Música de Tortosa interpretó el Pasodoble – Himno de Tortosa y se lanzó el confeti que dio el pistoletazo de salida definitivo a las Festes de la Cinta.
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