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La madre del bebé de 18 meses localizado muerto en Santa Bàrbara se encuentra en el módulo de ingresos de la prisión de Mas d’Enric, en El Catllar, por motivos de protección física. La mujer, de 29 años, está en prisión provisional sin fianza junto con el padre del menor, de 35 años, mientras avanza la investigación judicial por la muerte del niño.
Según la información publicada por el Diari de Tarragona, la madre ingresó inicialmente en el módulo de mujeres del centro penitenciario, pero posteriormente habría sido trasladada al módulo de ingresos ante el riesgo de que pudiera sufrir una agresión por parte de otras internas.
La situación estaría relacionada con la naturaleza del caso que investiga la justicia y con la necesidad de garantizar su integridad física durante los primeros días de ingreso en prisión.
El padre también está separado del resto de internos
El padre del menor se encuentra, por su parte, en una celda aislada del DERT (Departamento Especial de Régimen Cerrado). Este espacio se utiliza, entre otros casos, para proteger a internos que pueden estar expuestos a un riesgo físico dentro del centro.
De esta manera, los dos progenitores permanecen separados del resto de la población reclusa mientras continúa la investigación sobre la muerte de su hijo.
Ambos están en prisión provisional
Los dos progenitores fueron detenidos el 2 de septiembre en la Estación del Norte de Valencia, cuando se disponían a coger un autobús. Posteriormente pasaron a disposición judicial y fueron trasladados a la vivienda familiar de Santa Bàrbara.
Durante la diligencia practicada en la casa de la calle Mayor, los investigadores localizaron restos humanos que posteriormente fueron identificados como los del pequeño Nizan.
El 4 de septiembre, el juzgado de Amposta que instruye el caso acordó su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza. También se suspendió la patria potestad de los progenitores.
La investigación continúa abierta para determinar qué pasó con el menor y cuáles fueron las circunstancias de su muerte. El ingreso en prisión es una medida cautelar y, por lo tanto, no implica una condena.