Nueve meses después del incendio que arrasó más de 3.000 hectáreas de superficie agrícola y forestal en los términos de Paüls y Xerta, este domingo se ha celebrado una plantación solidaria de árboles en el barranco del Fornet. La iniciativa, impulsada por los ayuntamientos de Roquetes y Xerta, ha permitido plantar un centenar de encinas con el objetivo de contribuir a la regeneración del terreno afectado por el fuego.
La jornada, de carácter familiar, ha reunido una treintena de participantes de todas las edades, que han llegado en bicicleta después de recorrer la vía verde que conecta los dos municipios. La actividad forma parte de las acciones que se están llevando a cabo para recuperar las zonas quemadas.
“Cuando hay una desgracia de estas características es cuando sale la solidaridad entre municipios”, ha destacado el alcalde de Xerta, Roger Aviñó. El espacio escogido para la plantación ha sido el barranco del Fontet, donde los participantes han recibido instrucciones sobre cómo plantar correctamente las carrascas, una especie autóctona.
Familias como la de Arlet y Carla, de Roquetes, se han sumado a la iniciativa como muestra de apoyo a los municipios afectados. “No podíamos quedarnos de brazos cruzados después del incendio que sufrimos, que tuvimos a las puertas de nuestra casa y que nos hizo estar dos días de fiesta mayor encerrados. Qué mejor manera de apoyar a estos pueblos vecinos que haciendo un acto como el de hoy y empezar a dar vida a estos terrenos, que lamentablemente quedaron negros y deshechos”, ha señalado el alcalde de Roquetes, Ivan Garcia.
Un paisaje en transformación
La imagen actual del barranco contrasta con la de hace nueve meses. Según Aviñó, recientemente se han iniciado tareas de gestión forestal para retirar los pinos quemados. “Impacta ver el paisaje con los árboles quemados, pero también impacta verlo sin nada. Es lo mejor para la regeneración, porque vuelven a salir los pinos, vuelve a salir la vegetación, porque si no se hiciera nada, lo que pasaría es que los pinos caerían”, ha explicado.
La mayoría de fincas afectadas en Xerta son de propiedad privada, hecho que ha obligado al consistorio a gestionar individualmente los permisos para llevar a cabo las tareas de limpieza. Los trabajos, iniciados hace poco más de un mes, se han organizado en diez lotes dentro del perímetro afectado para facilitar el trabajo de las empresas encargadas.
Una tradición con raíces en la regeneración
La fiesta del árbol conjunta entre Roquetes y Xerta recupera el espíritu de la primera edición celebrada hace más de treinta años, que también tenía como objetivo regenerar terrenos afectados por un incendio en Els Ports. Desde entonces, estas iniciativas han consolidado la implicación ciudadana en la protección y preservación del medio ambiente.