Pere Josep Jiménez: “El concepto de la prevención lo tenemos muy interiorizado en la salud, ahora hace falta que también lo hagamos con la gestión forestal”

Entrevista con Pere Josep Jiménez, director técnico de la Asociación del Aube

15 de julio de 2026 a las 07:00h

Nos desplazamos hasta Tivenys para hablar con Pere Josep Jiménez, director técnico de la Associació de l’Aube. También le acompaña Jordi Solé, biólogo y director de proyectos de la entidad que nos enseñará uno de los lugares cercanos al término municipal donde está previsto poder realizar una de las actuaciones del proyecto singular de Mosaics Agroforestals Vius.

 

¿Quién es l’Aube?
Como entidad nacemos en 2021 con tres líneas básicas de actuación: el ámbito fluvial (proyectos de conservación, recuperación y educación ambiental en el tramo final del río Ebro), el ámbito de la salud y la naturaleza (talleres para colectivos en riesgo de exclusión social, personas mayores o centros de salud mental como la Fundació Pere Mata) y el ámbito agroforestal (redacción de planes para la Reserva de la Biosfera, mantenimiento del sotobosque, balsas estratégicas para la biodiversidad o prevención de incendios).

 

¿Cómo nace la idea de que la Associació d’Aube presentara un proyecto singular a los Fondos de Transición Nuclear?
Todo empezó en una finca experimental del Massís de la Picossa, la continuación natural del Massís dels Ports, mediante un acuerdo de custodia de 12 ha, y siguiendo un programa de actuación en este entorno. Ahora ya son 400 ha las que gestionan mediante acuerdos de custodia entre diferentes propietarios. Para poder expandirnos queríamos llevar adelante un proyecto de mayores dimensiones, pero no sabíamos cómo se podría financiar y llevar a cabo. Y fue en este punto cuando nos surgió la oportunidad de gestionarlo a través de los Fondos de Transición Nuclear. Pero tuvimos que reformular el proyecto porque no se ajustaba a las líneas que tienen y decidimos explorar la línea de presentarlo como Proyecto Singular.

 

 

¿Qué respuesta obtiene la propuesta por parte de los miembros del Órgano de Gobernanza de los FTN? 
Se vio que era un proyecto interesante y lo presentamos a mediados de 2025. A finales de año ya se vio que era un buen proyecto y nos pidieron presentarlo públicamente al Órgano de Gobernanza en enero, donde ya dijeron que se veía como un proyecto posible de financiar porque generaba ocupación, mantener actividades como la ganadería extensiva, avanzar en temas de gestión forestal y prevención de incendios... Y este 30 de junio ya se aprobó definitivamente por parte del Consejo Ejecutivo del Gobierno de la Generalitat.

 

¿Se entendió fácilmente la propuesta? ¿Se puso en valor desde un principio o se tuvo que hacer pedagogía?
Hay que recuperar el espacio agroforestal y hay mucho trabajo que hacer. El presupuesto total que, finalmente, nos aprobaron es de 3,7 ME en tres años, lo que supone el 80% del proyecto. Desde el departamento de Empresa, desde un primer momento, nos contactaron porque querían conocer los detalles de la ejecución, si teníamos la capacidad para hacerlo... Y los servicios técnicos del departamento también quieren que sea coherente y tenga sentido para el territorio. La valoran bastante bien desde el inicio a raíz de los hechos del incendio de Paüls que hubo el año pasado y todo el mundo estaba muy sensibilizado. 

 

 

¿Cree que ha tenido suficiente apoyo en el territorio por parte de la ciudadanía?
Una cosa que hemos podido hacer es desarrollar un proyecto de educación y sensibilización ambiental a través del IDECE. Ha sido muy interesante porque hemos ido a muchas escuelas de la mayoría de las poblaciones de las Terres de l’Ebre. También hemos hecho talleres y una exposición itinerante sobre el pastoreo en la Serra de Cardó que contó con el apoyo del departamento de Cultura.

 

 

El día de la presentación entendimos que ya se ha empezado a ejecutar el proyecto. ¿Nos lo puede explicar con más detalle?
Básicamente lo que se ha hecho es toda esta fase de la planificación y diagnóstico, a pesar de que, ya hay muchos planes y estudios hechos previamente. Ahora ya tenemos determinadas las diferentes áreas posibles de actuación para reabrir estos cultivos agroforestales y que se puedan mantener con la ayuda de la ganadería extensiva. Y esto lo haremos en el lugar donde no actúan otros proyectos como el de ejes de confinamiento que está haciendo la Generalitat o los de franjas de protección. Actuamos en espacios naturales protegidos donde no hay nadie que haga acciones concretas ni órganos de gestión, son espacios preferentes de la Xarxa Natura 2000.

 

 

Forman parte de un proyecto piloto de 3 años. ¿Cree que el tiempo de ejecución es suficiente o les preocupa no poder cumplir a tiempo con los plazos previstos?
Hemos tenido muy buena recepción y colaboración por parte de las administraciones para las coordinaciones y autorizaciones. El plazo es de 3 años y nuestro objetivo sería que pudiera continuar más allá. Que estos primeros años nos sirvan para parar la degradación del sector agrorganadero, la agilización de recursos hacia los ganaderos, la sensorización y rotación de rebaños... No podremos solucionar toda la problemática de la gestión agroforestal de las Terres de l’Ebre porque hay mucho trabajo que hacer, pero sí que seremos una pieza más de lo que está desarrollando el Govern y otras instituciones.

 

En estos momentos, vuelven a estar en el punto de mira los incendios en todo el país. ¿Podremos ver resultados a corto o medio plazo en el tema de prevención de estos incendios?
Se verán a corto plazo porque actuaremos en estas 500 ha que ahora están cubiertas de vegetación y arbolado. Y querríamos que pudiera tener continuidad en el tiempo para poder llegar a todas las Terres de l’Ebre porque estas situaciones dramáticas irán a peor y se ha de actuar en prevención. Y los costes de oportunidad son inmensamente más grandes para extinguir un incendio forestal (decenas de millones de euros solo en la extinción del fuego) y por eso hay que invertir en la prevención. Es un concepto que tenemos muy integrado, por ejemplo, en el campo de la salud, pero en la gestión del territorio, todavía no, y hay que interiorizarlo porque si no llegaremos demasiado tarde.

 

 

Una de las preocupaciones que trasladó el otro día a la rueda de prensa el delegado del Gobierno era el hecho de poder contactar con los pastores que tienen rebaños para promocionar la ganadería extensiva. ¿Nos puede explicar cómo está evolucionando este apartado del proyecto y si están teniendo buena acogida por parte del gremio ganadero?
Estamos en contacto con varios pastores y esta misma semana ya hemos hecho reuniones. Como entidad ambiental que somos tenemos muy claro el pago por servicios ambientales que existe en otros países y que comporta que como payés o ganadero tienes una determinada zona en la que actúas y obtienes como sociedad un beneficio que no se paga. Por lo tanto, debe haber un retorno hacia la agricultura y ganadería extensiva por el mantenimiento de un ecosistema y por la tarea que hacen en prevención de incendios. Nosotros evaluaremos cuánto cuestan estos servicios y estableceremos un valor ambiental para que cobren un dinero por este trabajo que beneficiará a la sociedad. Los ganaderos lo ven con buenos ojos porque, durante años, han colaborado con muchos estudios y marcos teóricos y, ahora, este proyecto pretende actuar y que todo tenga una continuidad.

 

¿Ven la posibilidad de complementar este proyecto con otros existentes o con el otro proyecto singular de Som Ruralitats?
Sí, nuestro proyecto es muy complementario con el de Som Ruralitats. El de ellos es más en un marco de actuación del sector cooperativo y en un espacio cercano a las poblaciones rurales. Y, evidentemente, todo suma. 

 

Así pues, el proyecto de Mosaicos Agroforestales Vivos se enmarca dentro de las características específicas impulsadas desde los Fondos de Transición Nuclear y consiste en la gestión agroforestal para la prevención de riesgos de incendios, la consolidación de prácticas ganaderas y agrícolas extensivas y la generación de bioeconomía territorial de alto valor añadido. Un proyecto multisectorial que tiene líneas de actuación importantes en el ámbito de la digitalización con el laboratorio 5G del Molló, la creación de puestos de trabajo, la gestión activa de espacios agroforestales o la recuperación de zonas boscosas, agricultura y ganadería extensiva, entre otros. Se presenta también como un proyecto complementario a las acciones que el Gobierno ya está ejecutando en la prevención de incendios y la gestión forestal. El proyecto no solo afectará a las Terres de l'Ebre, sino que tendrá una extensa repercusión en las poblaciones incluidas dentro de las zonas Penta I y Penta II, consideradas como territorios afectados por las centrales nucleares, y englobará el sur de Lleida, Baix Camp, Ribera d'Ebre, Terra Alta, Baix Ebre y Montsià.

Según aprobó hace unos días el Consejo Ejecutivo del Gobierno de la Generalitat, la subvención otorgada destinará 203.000€ al primer bloque de diagnóstico en el territorio; 326.000€ a la digitalización del territorio; 1.748.800€ a la gestión activa de espacios agroforestales; 1.180.000€ a las acciones de generación de bioeconomía con la creación de un rebaño fijo en una finca piloto y dar apoyo a siete rebaños ya existentes; y 292.200€ a la formación en gestión y valorización creando una oficina técnica para dar apoyo al sector agrícola y ganadero.