Antes de dejar la alcaldía, el hasta entonces alcalde, Jordi Jordan, nos definía su paso por el Ayuntamiento de Tortosa como “dos años y medio intensos, trabajando mucho, sentando las bases de un modelo de ciudad con más servicios de calidad, que se ocupa de la convivencia y la seguridad, que defiende su patrimonio como una oportunidad de futuro y que vuelve a estar abierta al río, generando dinamismo económico”. Ahora que falta solo un año para que tengan lugar los nuevos comicios, es el momento de hacer un repaso por la obra de gobierno, analizar cómo está la situación política en el resto de formaciones y saber cómo lo percibe todo la ciudadanía.
Recordemos que Jordan consiguió llegar a la alcaldía de la mano de un acuerdo de gobernanza con el PSC y ERC, así como el apoyo externo de la CUP. Consiguiendo así poner fin a más de una década de gobiernos convergentes. El ecosistema político nacional también acabó jugando a su favor, después de confirmarse que al frente del Gobierno de la Generalitat se hacía fuerte el PSC y en el gobierno del Estado español, también. Pactos, ayudas y entendimientos que han podido ser más favorables hacia Tortosa y las Terres de l’Ebre de lo que lo habían podido ser durante anteriores mandatos y que han contribuido a reforzar y sacar adelante muchos de los acuerdos de los programas electorales de las formaciones de izquierdas, así como el cumplimiento de buena parte del PAM.
Pero, siendo historiador de formación, Jordan tenía claro, y así nos lo ha dejado patente en numerosas entrevistas, que una de sus obsesiones era la revalorización del Patrimonio de la ciudad bimilenaria. Por eso uno de los platos fuertes de esta legislatura está siendo la recuperación de las fortificaciones, el nuevo tramo de muralla visitable, la remodelación del Parador Nacional de Turismo y la candidatura de Patrimonio Mundial de la UNESCO junto con otras ciudades europeas.
Se está haciendo la mayor inversión de la historia, de 4 ME, por parte del Estado, en la recuperación del Castillo de la Suda. Habrá un nuevo acceso a la zona de Remolins, detrás de la pista Polideportiva, donde está la Poterna del general Ortega. Desde allí, los turistas podrán subir al Castillo por la parte norte del Rastro, por una nueva pasarela, y accederán directamente a la cafetería. Se recuperan las galerías subterráneas del pozo, los antiguos altos hornos y prisiones, que también se abrirán al público. En una visita al Parador Nacional de Turismo, el ministro de Turismo, Jordi Hereu, anunció también una rehabilitación integral del Parador, que supondrá un total de 10 ME. Desde el Ayuntamiento, también han creado el Circuito Verde de las Murallas, que es un recorrido por las fortificaciones desde la Torreta hasta el Fortín de Orleans. Se podrá recorrer a pie o en bicicleta eléctrica, habrá nuevas indicaciones y aparcamientos. La ruta pasará por el Fortín de en Bonet del siglo XVII que, recientemente, ya se ha adjudicado la obra para hacer una rehabilitación integral. Aparte, se han musealizado las Avanzadas de Sant Joan, con figuras del Asedio de Tortosa en las cavidades interiores, una maqueta, plafones explicativos y siluetas metálicas. El Circuito Verde también dispondrá de un tren turístico eléctrico, rojo y negro, que recuerda la antigua locomotora de vapor de Lo Carrilet, que hacía el trayecto entre Tortosa y La Cava, y que ya se presentó en el marco de la feria de la ExpoEbre.
Volver a tener esta influencia de la época del tripartito catalán ha hecho que también retornen o se recuperen antiguos planes que hacía años que se habían dejado de implementar como el Pla de Barris i Viles (antigua Ley de Barrios) o el PUOSC. Y, en este sentido, si Tortosa ya se había beneficiado en aquel momento de la Ley de Barrios que permitió la recuperación del barrio de Santa Clara, la adecuación del eje comercial de la C/ de la Rosa, la construcción de la plaza del Absis o la reforma de la plaza dels Dolors; ahora ha vuelto a recibir una importantísima cuantía de dinero (25 MEUR para invertir en el corazón del casco antiguo durante un periodo de cinco años, convirtiéndose así en uno de los proyectos más importantes que ha vivido la ciudad en las últimas décadas. Así pues, el Pla de Barris se estructura en tres grandes ejes: transformaciones físicas, acción sociocomunitaria y transición energética. Afectará a los barrios del Centre-Nucli Antic, Remolins, Rastre, Castell, Garrofer y Santa Clara. De entre los proyectos destacados se encuentran: la mejora de la avenida de la Generalitat; 1,5 MEUR para la rehabilitación de viviendas y las 22 viviendas en la C/ Sant Felip Neri, de 4 MEUR, destinadas a gente joven, gente mayor o movilidad reducida; la recuperación de la piscina de los Josepets como refugio climático y parque de aguas; recuperar la plaza de Sant Joan creando un centro cívico en la antigua iglesia; crear espacios de sombra y rehabilitar la plaza de Sant Jaume, la C/ Sta. Anna, C/ Montcada... y el refuerzo de las actividades culturales con la creación del nuevo festival Vèrtebra, la nueva versión del Deltebre Dansa, de Roberto Oliván, y el Centre de Creació Artística i Residència d’Artistes Internacionals dels Josepets.
Ahora bien, como recuerdan diversas fuentes, convendría no abandonar estas ayudas solo a una única partida porque, a pesar de la elevada cuantía, serán insuficientes para conseguir dignificar y mejorar todos los desperfectos que hay en el casco antiguo.
Pero, Jordan, destacó durante la campaña electoral por una propuesta arriesgada, y al mismo tiempo innovadora, que ponía en el centro a la gente joven, con la creación de una Zona de Ocio en el río y la recuperación también de la vida de cara al río.
La promesa, aún no ha comenzado a ejecutarse, pero seguramente que antes de finalizar el mandato comenzará a ser una realidad. De momento, tenemos sobre la mesa los renders presentados en el mes de diciembre que nos detallaron que en el antiguo emplazamiento del Club de Remo se hará una gran rotonda que mejorará la circulación actual, con una fuente central. Se suprimirá uno de los dos carriles de la avenida Lleida en dirección al Auditorio, ya que, por allí pasará el carril bici que enlazará los tramos ya existentes del paseo de Ribera y de la Vía Verde del Puente Rojo. La reordenación del tráfico también afectará a los aparcamientos entre las escaleras del Puente Rojo y el apeadero al embarcadero del Mercado. Allí se ubicarán unas zonas verdes ajardinadas con surtidores de agua y la estación del nuevo trenecito turístico. Los aparcamientos se trasladarán justo enfrente y en batería, en un espacio que ahora estaba ocupado por unas islas ajardinadas y una isla de contenedores de basura selectiva. Los contenedores se trasladarán al lateral de la C/Artur Anguera. Al lado de las letras de Tortosa se ubicará un quiosco de venta de tickets del llagut turístico de Lo Sirgador. Habrá una churrería, durante el invierno, y una heladería, durante el verano. Y, más allá, enfrente del otro puerto fluvial de la Generalitat, se instalará un quiosco de grandes dimensiones con una pérgola y terraza exterior que podrá ser un bar de copas y tapas. La obra tendrá un coste de 856.160€.
Y es que el partido de Jordan, Movem Tortosa, no ha gobernado solo. A las elecciones ya se presentó en tándem con el PSC y su candidato, Víctor Grau, que ha dado apoyo al mandato, a pesar de tener que recordar que, por cuestiones personales, dejó de dirigir algunas de las concejalías que tenía. Grau, sin embargo, ha sido también el artífice de algunas mejoras clave para la ciudad como la llegada de las esperadas guarderías municipales a los barrios del Temple y de Ferreries.
Es sabido que esta era una reivindicación vecinal de las Asociaciones de Vecinos de Ferreries y del Temple, desde hacía más de 40 años. Ha habido muchas promesas, muchos gobiernos y muchos intentos, pero ha sido este equipo de gobierno el que las ha construido en un tiempo récord de solo dos años y medio. Edificios sostenibles, diáfanos y adaptados a las normativas actuales que pretenden mejorar la conciliación familiar de los niños entre los 0 y los 3 años, siguiendo la línea que también defiende el departamento de Educación, de conseguir su gratuidad.
Pero también ha sido una legislatura marcada por otro macroproyecto urbanístico que hace años que es el caballo de Troya de todos los alcaldes y de todos los consejeros de Salud. Hablamos, efectivamente, del nuevo hospital de las Terres de l’Ebre que el anterior gobierno quería edificar en medio de unos terrenos inundables de Roquetes y, que, finalmente, parece que acabará construyéndose en el barrio de Sant Llàtzer. Paralelamente a esto, lo que sí que se ha desencallado ha sido la construcción de los dos ascensores que han de enlazar el hospital actual con el centro de la ciudad, a la altura del barrio del Garrofer, y que se terminarán este verano. Sin olvidarnos de la ampliación del actual hospital que, después de recibir la catalogación de hospital universitario y después de que se anuncie para 2030 la llegada de los estudios de Medicina al campus de la URV, se espera que se amplíe y adecúe el espacio para acoger a los médicos residentes e investigadores.
Desde enero, la republicana, Mar Lleixà, ha tomado el relevo de la alcaldía y ha devenido la primera alcaldesa republicana del municipio tortosino, desde que fue fusilado el exalcalde Josep Rodríguez. Lleixà continúa con los acuerdos de gobierno tomados, pero también tiene como objetivo marcar su perfil propio con aquellas propuestas que llevan el ADN de ERC y que las encontramos también en todo el país. Una de estas apuestas es la de la defensa del catalán con la creación de una nueva concejalía que ha de velar por proteger nuestra lengua y también los dialectos como el ebrense. Una de las medidas ha sido también la adhesión de Tortosa al Pacto Nacional por la Lengua o la acogida del Correllengua Agermanat de los Països Catalans.
Lleixà, sin embargo, también ha destacado por ser una de las firmes defensoras de los derechos de las mujeres desde que estaba como directora de los Servicios Territoriales de Igualdad, hasta ahora como concejala de Feminismos con el impulso de las marchas exploratorias para ayudar a identificar los puntos oscuros de la ciudad o impulsar más presencia de puntos lila en los actos y acontecimientos de la ciudad.
Se presenta como una persona amante del diálogo, del consenso y del trabajo en equipo para alcanzar propósitos y mejoras. Unas estrategias que también la han marcado personalmente en su profesión como enfermera.
Se especula que este triunvirato se podría volver a repetir si las estadísticas lo permiten y culminar así estas bases que tanto Jordan como Lleixà han querido poner tanto de relieve para empezar a construir esta Tortosa del futuro y de las generaciones que vendrán.
¿Pero qué nos encontramos en la bancada de la oposición? Pues nos encontramos con la formación heredera de CiU y del extinto PDeCAT, bajo la marca blanca de “Junts per Tortosa” y bajo el paraguas financiero de Junts per Catalunya, el partido de Puigdemont. Al frente, la exalcaldesa Meritxell Roigé, que no ha aceptado haber perdido la alcaldía tortosina, ha estado liderando una constante crítica hacia el actual equipo de gobierno que, lejos de construir, ha ido adoptando, poco a poco, postulados más reaccionarios, populistas y rozando insultos o malas praxis, como las recientemente denunciadas por la alcaldesa Lleixà hacia ella y su familia. Los juntaires parece que no quieren perder comba en un contexto político cada vez más influenciado por la extrema derecha y donde es sabido que, buena parte de su electorado, optará por versiones 2.0 como Aliança Catalana de Sílvia Orriols que, en Tortosa, ya tiene su nicho de electorado montado con la aparición de Eduard Rel, como líder del movimiento.
En cuanto a la CUP, los antisistema intentarán resistir como abanderados fidedignos del relato de la independencia y de las luchas de calle, en un momento donde parece que otras formaciones dejarán las banderas y consignas en los cajones esperando que lleguen tiempos mejores. Firmes en su lucha feminista, antifascista o defendiendo las huelgas de Educación, esperan recolectar una serie de votos que les permitan ganar la partida a otras formaciones y, al menos, mantener el escaño del consistorio tortosino.
Y del panorama político sabemos que han desaparecido formaciones como Ciutadans o Tortosins pel Monument, que no obtuvieron representación municipal, pero vuelven a presentar candidatos las formaciones de derecha del PP y de VOX.
A medida que se vaya acercando la fecha de los comicios, más claro será el panorama, los sondeos y las opciones reales de saber quién de todos estos candidatos podrá optar a la alcaldía de Tortosa.
