Un millar de maestros y profesionales de la educación han vuelto a salir a la calle este jueves en Tortosa en una nueva jornada de huelga para reclamar mejoras laborales, más recursos en las aulas, menos burocracia y una reducción de las ratios. La movilización ha vuelto a evidenciar la fuerza del colectivo docente en las Terres de l’Ebre, con la tercera protesta multitudinaria en la capital ebrenca en pocos meses.
La jornada ha comenzado por la mañana con un desayuno reivindicativo compartido con maestros valencianos y ha continuado al mediodía con dos columnas de manifestantes que han salido de puntos opuestos de la ciudad. Las marchas han avanzado hasta encontrarse en el centro comercial, delante del Mercado Municipal, donde inicialmente estaba previsto que terminara la protesta.
Finalmente, sin embargo, los docentes han protagonizado una acción sorpresa y han trasladado la movilización hasta las puertas del Ayuntamiento de Tortosa, donde también han entrado en el edificio consistorial para hacer oír sus reivindicaciones. Después de varios minutos de gritos y consignas, los sindicatos han conseguido reunirse con representantes del gobierno municipal.
Compromiso del Ayuntamiento
El encuentro ha sido encabezado por el teniente de alcalde Jordi Jordan, que ha asumido el compromiso de trasladar las demandas del colectivo docente al Govern, al Parlament y a los responsables de sus formaciones políticas. Los sindicatos han valorado positivamente este gesto y han dado por lograda la finalidad de la acción.
“Estamos muy contentos porque el colectivo está demostrando muchísima determinación y energía”, ha afirmado Pau Ureña, portavoz de USTEC Educació en las Terres de l’Ebre. Según los sindicatos, el seguimiento de la huelga en los centros ebrencs ha sido de entre el 60% y el 65%, a pesar de que no hay datos oficiales.
Dos columnas para colapsar la ciudad
Antes de llegar al centro de Tortosa, los docentes se han dividido en dos grandes columnas con el objetivo de hacer más visible la protesta y afectar la movilidad. Una ha salido desde la escuela Cinta Curto, en el barrio de Ferreries, con personal educativo del Baix Ebre, la Ribera d’Ebre y la Terra Alta. Durante el recorrido, algunos manifestantes han entrado en los institutos Dertosa y Ebre para intentar sumar alumnado a la movilización.
La otra columna, formada por profesorado y personal educativo del Montsià, ha salido desde la escuela de Sant Llàtzer y el Institut Despuig, y también ha pasado por el instituto escuela del Temple antes de llegar al Mercado Municipal por la avenida Generalitat.
El secretario de organización de la CGT en las Terres de l’Ebre, Pere Timoner, ha celebrado que se hayan “vaciado las aulas para colapsar la ciudad” y ha pedido a las asociaciones de familias que se impliquen aún más en la lucha. Según ha recordado, ya hay un manifiesto con el apoyo de 450 AFA, pero ha defendido que es necesario que se sumen todas.
Las negociaciones se reanudan
Los sindicatos aseguran que el malestar dentro del sector continúa vivo y advierten que mantendrán las movilizaciones si no hay avances reales. Aun así, valoran que las negociaciones con el Departament d’Educació se hayan reabierto después de semanas de presión en la calle.
“El departamento estaba muy enrocado con el acuerdo de marzo y ahora nosotros, con todas las movilizaciones, con todas las huelgas que sirven para mucho, hemos conseguido romper este enrocamiento y volvemos a negociar”, ha celebrado Ureña.
El colectivo denuncia la pérdida de poder adquisitivo, el exceso de burocracia en los centros y la falta de recursos para atender adecuadamente al alumnado. También reclama más personal de apoyo, más estabilidad para las plantillas y una reducción de las ratios para garantizar una educación pública de calidad.