Esta mañana se ha hecho público el anuncio de la Fiscalía Provincial de Tarragona que está llevando a cabo una investigación relativa al anterior gobierno de Meritxell Roigé por presuntas irregularidades en la adjudicación de las obras de la antigua fábrica SAMAR-SAMO del barrio de Ferreries, una vez las instalaciones ya estaban inauguradas.
El 30 de marzo de 2023 el anterior equipo de gobierno de Meritxell Roigé, a escasos días de las elecciones municipales, inauguraba el Espai Joan Moreira en las instalaciones de las antiguas fábricas SAMO y SAMAR. En aquel momento, el espacio se presentaba como un nuevo equipamiento destinado a usos sociales y culturales para el municipio que constaba de una gran sala polivalente con capacidad para 372 personas y que acogería obras de teatro, conferencias, simposios, exposiciones o actuaciones musicales. Además, la nave sumaba todo un espacio posterior con locales de ensayo, servicio de bar y vestuarios para diferentes entidades del folklore popular como los Castellers de Tortosa, Lo Golafre, los diablos Llucifers o la Associació 4+1 dels Gaiters de l’Aguilot. Aparte de la inauguración del Espai Temps per a Tu, un servicio de guardería municipal.
En abril del año pasado, el entonces alcalde, Jordi Jordan, y la entonces concejala de cultura, Mar Lleixà, anunciaban que llevaban adelante una denuncia a raíz de las contrataciones firmadas por Roigé y por la gestión del que había sido concejal de Servicios, Domingo Tomàs. Ahora, la Fiscalía se ha centrado en investigar si hay responsabilidades penales derivadas de la contratación para la reparación de la cubierta y la limpieza del interior del equipamiento, sin pasar ningún proceso de licitación pública y ya habiendo sido inauguradas las instalaciones. Así como un presunto fraccionamiento irregular de los contratos relativos a la rehabilitación de la fachada.
La cronología de los hechos
En noviembre de 2021 se presentó un proyecto básico por parte del arquitecto Felip Carles y que constaba de un presupuesto de 221.000 € que era para su rehabilitación. El 7 de junio de 2022 se licitó el proyecto de obras de la antigua fábrica SAMAR-SAMO sin publicidad previa y este concurso quedó desierto. Se vuelve a licitar por segunda vez, por un coste de 203.000 €, el 30 de enero de 2023 y, de nuevo, queda desierto.
Ante estas negativas, en febrero de 2023 se aprobó un procedimiento negociado sin publicidad en el que invitaron a tres empresas: Estructures Metàl·liques Successor J. Povill, Regimovi y Olegario Estrada. Finalmente, se acabó adjudicando la obra a la empresa Povill por el coste de 203.246,83 € en fecha del 31 de marzo de 2023, es decir, un día más tarde de la inauguración pública del equipamiento.
Esto se hizo al día siguiente de la inauguración mediante una reunión extraordinaria de la Junta de Gobierno Local presidida por la exalcaldesa, Meritxell Roigé, y los concejales Domingo Tomàs y Sisco Pepió. Con todo, sin embargo, el contrato no se formalizó hasta pasados seis días.
El cierre preventivo de la SAMO
Paralelamente a estos hechos, hay que recordar que desde 2025 el actual consistorio decidió cerrar preventivamente el Centro Cultural Antigua Fábrica SAMO tras haber detectado graves deficiencias en el sistema antiincendios, de accesibilidad y de eficiencia energética. Un informe externo de la consultoría técnica INOR, de más de 500 páginas, concluyó que no cumplía con las vigentes normativas.
Se estima que el coste total de las inversiones necesarias que se deberían realizar para facilitar su reapertura son de 37.000 € (si el aforo se limita a 99 personas), 93.500 € (si el aforo se limita a 299 personas) y de 256.000 € (si se mantiene el actual aforo de 372 personas). Algunas de estas actuaciones de mejora son: la instalación de una alarma antiincendios, implementar un sistema de extinción con bocas de incendio equipadas, disposición de extintores por toda la sala, instalación de sistemas de extinción de incendios, el uso de pinturas ignífugas en las paredes, la eliminación de las barreras arquitectónicas para personas con sillas de ruedas, la adaptación de los WC a la actual normativa, señalización de salidas de emergencia adaptadas y acondicionar rutas de evacuación del edificio, mejora y adecuación de toda la instalación eléctrica del equipamiento o mejora del sistema de climatización del edificio, entre otras.
Además, la exalcaldesa, Meritxell Roigé, el día de la inauguración del equipamiento agradeció públicamente a la empresa Kronospan su ayuda con el montaje de la sala y el escenario, indicando que los paneles de madera que se habían usado eran de ellos. Ahora, sin embargo, nadie ha sido capaz de encontrar la factura que lo justifique. Unos plafones de madera que no son precisamente ignífugos y que también se usaron para las estructuras entrelazadas de todo el techo. En caso de producirse un incendio, pues, serían perjudiciales y solo contribuirían a avivar aún más la propagación del fuego. Además, justo por detrás pasa, sin ningún tipo de precaución, todo el cableado de la instalación eléctrica que, en caso de un cortocircuito, volvería a provocar con facilidad un posible incendio de los tableros.
Lleixà responde a las acusaciones de Roigé
En pocos minutos, la jefa de la oposición de Junts per Tortosa, Meritxell Roigé, ha comunicado a la prensa que “el señor Jordan y la señora Lleixà se dedican a atacar a Junts per Tortosa en vez de trabajar por la ciudad y los cinco pueblos” y que “quien ha filtrado la noticia es el equipo de gobierno cuando quedan menos de once meses para las elecciones municipales, ya que solo hay dos implicados en este expediente: el equipo de gobierno, que es quien lo promueve, y la Fiscalía”.
Lleixà confía en que “ya lo denunciamos públicamente cuando decidimos cerrarlo preventivamente” y que “cuando revisamos los diferentes contratos es cuando nos dimos cuenta de esta situación donde había contratos hechos con posterioridad a la fecha de la inauguración”. Lleixà ha ofrecido toda la colaboración necesaria por parte del Ayuntamiento con el proceso judicial a la hora de solicitar información y expedientes y ha pedido que “se respete la decisión de lo que determine la justicia”.
Para Lleixà, no hay ningún tipo de partidismo y responsabiliza a Roigé de “querer desviar la atención de lo que es realmente importante que son estas presuntas irregularidades”.