Más de mil personas participan en una rave ilegal en La Sénia con control policial intenso

La fiesta, que comenzó la noche de Fin de Año en naves abandonadas del polígono industrial de Les Mataltes, continúa bajo vigilancia de los Mossos y Policía Local

02 de enero de 2026 a las 14:22h

Unas 1.000 personas y cientos de vehículos se concentran desde la noche del 31 de diciembre en una nave abandonada en el polígono industrial de les Mataltes, en la Sénia (Montsià), donde se está celebrando una rave sin autorización. Este viernes por la mañana, la música aún resuena mientras los cuerpos policiales mantienen el control estricto de los accesos y especialmente las salidas.

Tanto los Mossos d’Esquadra como la Policía Local inspeccionan los vehículos que salen, sometiendo a los conductores a pruebas de alcoholemia y drogas. La alcaldesa de la Sénia, Victòria Almuni, ha expresado la esperanza de que esta concentración no se alargue mucho ni genere incidentes: "Confío en que no se produzcan altercados".

Detección y organización previa

A primera hora del jueves, un vecino alertó al Ayuntamiento tras observar cientos de coches y personas reunidas alrededor de dos naves en desuso. Según ha explicado Almuni, las informaciones recogidas entre los asistentes indican que la convocatoria oficial era para medianoche del día 31, pero ya desde la tarde anterior comenzaban a llegar camiones y furgonetas relacionados con la organización logística.

La alcaldesa ha reconocido que el espacio elegido por los organizadores es "bien buscado", ya que este polígono está situado a unos dos kilómetros de la entrada principal al municipio. Esto permitió que el gran volumen de vehículos pasara inadvertido para los vecinos y el consistorio hasta que estuvieron instalados: "Si hubieran pasado por el centro del pueblo habríamos detectado rápidamente la anomalía".

Control policial exhaustivo

Ante la situación, agentes locales y Mossos acordonaron toda la zona cortando tanto los accesos principales como los secundarios —estos últimos reforzados con sacos de arena— para impedir entradas o salidas no autorizadas.

Se permite solo una salida principal; todos los vehículos son detenidos para identificar ocupantes y realizar controles antidroga y de alcoholemia a los conductores. La alcaldesa ha subrayado la eficacia de los cuerpos policiales durante esta intervención: "Sin esta respuesta seguramente habría habido entre dos mil y tres mil participantes". También ha reivindicado la necesidad de una comisaría propia en el Montsià para agilizar futuras actuaciones —actualmente dependen de Amposta.

Una fiesta ilegal pero respetuosa

El Ayuntamiento confía en que no se produzcan altercados ni afectaciones a propiedades privadas cercanas. El propietario de un almacén frente a las naves donde se celebra el rave ha asegurado a la ACN que los asistentes han mantenido un comportamiento cívico, recogiendo desperdicios y mostrándose dispuestos incluso a liberar el acceso cuando se les pedía. Tras intercambiar impresiones con algunos jóvenes, el propietario se retiró "tranquilo".

La alcaldesa también ha enviado un mensaje tranquilizador a los habitantes del municipio —que cuenta con menos de 6.000 residentes— sobre la presencia masiva de los jóvenes: "Es normal sentir inquietud cuando llega tanta gente; nos sentimos responsables de gestionarlo adecuadamente".

Perspectiva temporal

Según fuentes municipales, esta fiesta podría prolongarse al menos hasta el domingo a no ser que se llegue antes a un acuerdo para que abandonen voluntariamente el lugar. A pesar de ser un acto ilegal, hasta ahora no se han detectado actitudes violentas: "Nuestro objetivo es preservar esta calma", concluye Almuni.

Las naves son propiedad privada; este jueves se contactó con el titular legal quien ya prepara una denuncia con apoyo jurídico municipal y asesoramiento de los Mossos d’Esquadra.