Ayer, el Ayuntamiento de Tortosa hizo público un comunicado en el que se anunciaba la constitución de la Mesa del Agua, un espacio de participación, seguimiento, debate y transparencia que tiene como objetivo poder avanzar hacia una gestión pública del agua y hacer un seguimiento de este servicio.
Esta mañana, la alcaldesa de Tortosa, Mar Lleixà, ha dicho que “Tortosa ha de poder avanzar hacia una gestión pública del agua” y ha querido explicar más detalladamente en qué consiste este nuevo órgano recordando que “este órgano tiene tres grandes objetivos que son: hacer un seguimiento del servicio y del contrato vigente, elaborar en el plazo de un año un informe público sobre las consecuencias de la privatización parcial de la empresa de aguas y generar espacios de debate y participación ciudadana sobre la gestión del agua como un Bien común y derecho básico universal”.
La Mesa, pues, está integrada por representantes de Aigües Tortosa; la misma concejala responsable de la sociedad, Sònia Rupérez; miembros de la Plataforma en Defensa del Ebro (PDE), representantes de las asociaciones de vecinos y del tejido social; y personas vinculadas en la defensa del agua pública como, por ejemplo, Josep Maria Franquet.
Además, Lleixà ha anunciado que se llevarán a cabo una serie de sesiones formativas abiertas a toda la ciudadanía bajo el nombre de ciclo “Agua y Democracia” y que pondrán en valor los impactos de la privatización del servicio, compartirán experiencias sobre la gestión pública y fortalecerán el control ciudadano sobre la gestión del agua. El primer acto tendrá lugar el próximo 20 de marzo, en el marco del Día Mundial del Agua.
Hay que recordar que la creación de la Mesa del Agua da cumplimiento a un acuerdo plenario a raíz de una moción presentada por el grupo municipal de la CUP que pretendía empezar a trabajar en el camino hacia la remunicipalización del servicio de la Empresa Municipal de Servicios Públicos para poder reforzar así el control democrático sobre el agua, en unos momentos en que, después de episodios de sequías y de inundaciones, queda bien patente que se trata de un bien escaso que hay que preservar.
