Un macrocontrol del transporte de mercancías en el tramo ebrense en la AP-7

Los agentes verifican el cumplimiento los descansos y la correcta estiba de la mercancía, principales causas de accidentes

ACN
26 de febrero de 2026 a las 14:27h

Los Mossos d'Esquadra llevan a cabo un macrocontrol del transporte de mercancías en la autopista AP-7, este jueves por la mañana. Una cuarentena de efectivos se han desplegado en el tramo de l'Aldea (Baix Ebre) y desvían hasta el área de servicio del Baix Ebre aquellos vehículos susceptibles de incumplir la normativa de tráfico. Entre otros, los agentes comprueban que se cumplen los descansos, ya que la fatiga es una de las principales causas de accidentalidad, así como la correcta estiba de la mercancía, porque el exceso de peso es también la causa de un 25% de los siniestros en estos vehículos. En este tramo de la AP-7 los camiones no pueden adelantar y tienen la velocidad limitada a 80 kilómetros por hora, una restricción que se vigila con el helicóptero de tráfico.

El inspector Carles Gómez, jefe del área central de inspección de Transporte de la División de Tráfico de Mossos d'Esquadra, ha explicado que estos controles se hacen "para prevenir accidentes y para evitar que haya incidencias en la autopista", sobre todo en el tramo ebrense de la AP-7 donde este jueves se ha desplegado el dispositivo, donde solo hay dos carriles y un accidente de vehículos pesados "provocan graves retenciones de movilidad".

Con las inspecciones, Gómez ha apuntado que también se vela por que "la competencia sea justa entre las empresas del sector". "La normativa que debe cumplir un transporte de mercancías internacional es muy amplia y suele ser complicado encontrar un camión que lo lleva todo perfecto, que se encuentran, pero hay muchas cosas que comprobar", ha señalado el inspector.

El macrocontrol 

El dispositivo ha comenzado a las diez de la mañana y se prolongará hasta el mediodía. Una cuarentena de efectivos se han desplegado a ambos lados de la estación de servicio del Baix Ebre en l'Aldea. Los agentes motorizados se encargan de desviar hacia el control aquellos camiones que hayan podido cometer alguna infracción. Unos kilómetros antes del punto de control, las antenas CRC (Centro de Recogida de Datos) pueden leer los tacógrafos de los vehículos y las patrullas dinámicas observan otras irregularidades e incumplimientos. 

También el helicóptero sobrevuela la zona para comprobar que no se realicen adelantamientos, que están prohibidos en el tramo ebrense de la autopista de dos carriles, y que no se supere la velocidad permitida de 80 km/h, dos restricciones que no se acaban de cumplir. En este sentido, el inspector Gómez ha defendido que hay suficiente señalización e información sobre estas medidas en el tramo ebrense de la AP-7-. «Cuando entran en Catalunya ya encuentran banderolas fijas, paneles móviles de señalización, paneles fijos de la autopista indicando la prohibición de adelantamiento para camiones y la limitación de velocidad. No creo que se pueda alegar desinformación», ha dicho.

En los camiones que llegan al control del área de servicio, los agentes comprueban los tacógrafos y los tiempos de descanso de los conductores, se les hacen pruebas de alcohol y drogas, se revisa la sujeción y las cantidades de mercancía que se transporta, y se comprueban todas las autorizaciones administrativas del conductor y el vehículo.

En el punto de control hay también la unidad de inspección técnica y la unidad canina. Se revisa que el camión tenga "condiciones técnicas adecuadas" – de los neumáticos, chasis, visibilidad, alumbrado, y otros-. La unidad canina inspecciona sobre todo los vehículos "que vienen del sur de España o del norte de África, que van hacia el norte de Europa", para asegurar que "además de la carga declarada, no haya otros compartimentos con sustancias estupefacientes, armas, divisas o bien personas" escondidas.

Controles en Girona y Lleida

Gómez ha remarcado que estos operativos son más necesarios desde que se liberaron los peajes en la AP-7 porque, por un lado, se ha incrementado el volumen de transporte de mercancías en este corredor, y sobre todo porque hay que evitar que haya "percepción de impunidad". "En el tramo metropolitano circulan más de 26.000 vehículos diarios y hay que habilitar este tipo de controles para que sepan que cuando pasen por Cataluña serán controlados", ha defendido el jefe del área central de inspección de Transporte de la División de Tráfico de Mossos d'Esquadra.

Este jueves, los Mossos d'Esquadra también están realizando controles al transporte de mercancías en la AP-7 gerundense, en el punto kilométrico 73, en Riudellots de la Selva, un tercer control en la A-2, en Sidamon, que también es una de las principales vías de entrada de las mercancías internacionales desde el norte de España.