La campaña forestal de incendios en las Tierras del Ebro se ha cerrado con un balance de 27 incendios forestales y 37,09 hectáreas quemadas. Los fuegos más importantes fueron los de El Perelló (Baix Ebre) y los dos consecutivos de Tivissa con 20,59 y 8,05 hectáreas afectadas, respectivamente. Los cuerpos de emergencias han valorado los datos como muy positivos sobre todo porque se partía de una primavera con muchos incendios y unas condiciones de riesgo alto de inicio que han mejorado algunos episodios de lluvia. Hasta cuatro veces se ha activado el nivel 3 del Plan Alfa, con cierres de muchos días de los accesos a los macizos como el Port, Cardó-Boix o Llaveria, durante dos episodios críticos de vientos calientes y altas temperaturas.
El balance de la campaña forestal es de 27 incendios de vegetación forestal, según los datos de los Agentes Rurales, y 39 forestales, 56 de vegetación agrícola y 38 de vegetación urbana, según los datos de los Bomberos de la Generalitat. Como ha apuntado el jefe de la región de emergencias ebrenca, Ricard Expósito, estos 133 fuegos están muy por debajo de la media de los últimos 23 años, que es de 199 incendios por campaña. La cifra tampoco es “nada significativa” en el cómputo absoluto de Cataluña, donde se han producido 1.933.
Las lluvias de final de primavera y las que se han ido produciendo durante el verano han favorecido las condiciones de las Tierras del Ebro, que también han dejado de liderar los rankings de grandes incendios de la década. El último es el que quemó en la Ribera del Ebro en 2019.
Expósito ha remarcado que los datos son muy positivos si se tiene en cuenta que el Ebro es “la tercera región de emergencias en extensión” en el país y es la que tiene más superficie forestal porcentualmente y con peores condiciones por el potencial de quema si se produce un incendio.
La mayoría de los 133 incendios registrados se han producido en el Baix Ebre (46,6%) y en el Montsià (27,1%). En el 92,3% de los casos, el aviso se ha recibido a través del 112, es decir, con la colaboración de la sociedad civil que se ha convertido en el principal “vigía” —esta cifra era del 63,2% en el año 2000. En la inmensa mayoría, los Bomberos han sido los primeros en llegar al lugar de los hechos y lo han hecho en un tiempo medio de 14 minutos, en el caso de los fuegos forestales.
Riesgo todo el año
Según los Agentes Rurales, se han producido 70 incendios forestales desde principio de año en las Tierras del Ebro, muchos durante la primavera (27 en verano). La mayoría los provoca la actividad humana, y en muchos casos por negligencias y con intencionalidad. Solo el 13% se han producido este año por causas naturales. Esto hace también que las comarcas y zonas más pobladas concentren las “zonas calientes”, donde hay más fuegos. En los incendios más importantes del verano, la causa fueron los rayos de una tormenta seca el día anterior en Tivissa, el origen del fuego de El Perelló aún se está investigando.
Los cuerpos de emergencias insisten en que a pesar de cerrar la campaña forestal, que este año se ha alargado un mes, del 1 de junio al 30 de septiembre, el riesgo sigue siendo alto. “Estamos celebrando que la campaña ha ido bien y se ha hecho el trabajo bien hecho entre todos, pero las cosas no pasan cuando recibimos avisos sino cuando estamos todos tranquilos, como ahora, que hace menos calor, más humedad, cuando no parece que tenga que haber un incendio, pero no es así”, ha alertado Olalla Bueno, subinspectora del cuerpo de Agentes Rurales.
Bueno ha advertido que la vegetación sigue estresada después de un verano y muchos meses de sequía y que es el momento de hacer mucha prevención y un estricto cumplimiento de las condiciones de seguridad, sobre todo con el levantamiento de la restricción de las quemas agrícolas. “Necesitamos mil ojos, más que nunca, porque ha ido muy bien hasta ahora pero no podemos bajar la guardia”, ha pedido.
Plan Alfa eficiente
Este verano ha sido uno de los que más días se ha mantenido activado el nivel 3 del Plan Alfa y se han restringido los accesos a las zonas forestales con más riesgo. Los cuerpos de seguridad han agradecido “el esfuerzo ingente” y “el agotamiento” que soportaron todos los efectivos y voluntarios que ayudaron a mantener este complejo cierre, un centenar de personal por día, aproximadamente. Estas activaciones se han concentrado en dos grandes episodios de vientos muy secos y calientes y altas temperaturas. El parque natural del Port estuvo cerrado nueve días.
El delegado de interior, Joan Juan, ha agradecido “la empatía” y la comprensión de los responsables de negocios turísticos y deportivos que se vieron afectados por la medida mientras que desde el cuerpo de los Mossos d'Esquadra, Joan Carles de la Monja, intendente de la región del Ebro, ha resaltado “la gran cultura de la emergencia” que ha demostrado la ciudadanía ebrenca con la “buena aceptación” de la situación. No se ha producido ningún “conflicto ni incidencia destacada” durante la activación del máximo nivel del Plan Alfa y la aplicación de las medidas preventivas y restrictivas.
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