El viernes por la tarde estaba previsto que se llevara a cabo la inauguración del festival de arte efímero A Cel Obert, que este año estaba dedicado a la temática de la naturaleza, pero los fuertes aguaceros que tuvieron lugar durante la noche del jueves castigaron las Terres de l’Ebre y también Tortosa causando inundaciones, desperfectos y cortes de luz. La imposibilidad de finalizar a tiempo las intervenciones y las afectaciones por la lluvia hicieron anular el acto inaugural que, finalmente, se trasladó a la mañana del sábado al Aula Didáctica del Museo de Tortosa. Como continuaba lloviendo no se pudo hacer la ruta a pie a las intervenciones y, por tanto, los artistas de cada una de las obras de arte decidieron explicarlas a partir de unas imágenes.
El concejal de Cultura, Jordi Jordan, agradeció a todos los asistentes su implicación con este festival “tan consolidado y arraigado en nuestra ciudad” y agradeció también el esfuerzo hecho por parte de todos los artistas que habían tenido “que supervisar en todo momento el estado de sus intervenciones, repararlas y ponerlas a punto”. Y es que, finalmente, aunque con paraguas, ayer por la tarde se empezaron a hacer las primeras visitas guiadas a las intervenciones artísticas por parte de la organización y, durante todo el domingo, por fin ha salido el sol y la ciudadanía ha podido disfrutar de las últimas horas de las intervenciones.
Con todo, la directora, Cristina Bestratén, ha lamentado que “no hemos podido montar la intervención del Calvario de Santa Clara porque los artistas, el alumnado de diseño de interiores de la EASD de Valencia, no pudieron desplazarse por las lluvias”. No obstante, ya se ha anunciado que la intervención será invitada el año que viene a la muestra para que puedan exponerla igualmente. Por otro lado, las intervenciones que tampoco se han podido visitar son las del patio de la EMD de Jesús, la de los soportales del albergue Enric d’Ossó de Jesús y las del claustro del Antiguo Convento de los Dominicos de Ulldecona porque se suspendieron todas las actividades culturales en ambos municipios y todos los actos vinculados a la celebración de la festividad de Sant Francesc en Jesús.
A pesar de todo, esta mañana se ha llevado a cabo la entrega de premios en el patio del Museo de Tortosa. El jurado del festival ha decidido dar el primer premio a “Corona Eixuta”, de Quentin Jousselme, Mathieu Nouhen y Fabrice Henry. La intervención estaba ubicada en el patio de Sant Jaume i Sant Maties del conjunto de los Reales Colegios y consistía en una corona gigante hecha con espigas de arroz. Simbolizaba un arraigo al territorio, ya que el arroz lo fueron a segar los artistas a un campo del Delta, y además, se ha querido hacer un homenaje a los antiguos métodos de secar el arroz, junto con las gavillas de paja. Se ha escogido el nombre de “corona” en homenaje a la corona catalanoaragonesa representada por los Reyes Católicos, presentes en el patio de los Reales Colegios, y porque las formas redondas —explican los artistas— son también las predominantes en todo este conjunto arquitectónico. Además, de noche la corona se iluminaba con luz LED.
Por otro lado, el premio del público y también la mención especial del jurado han ido a parar a “Xeic, que es buida!”, la intervención participativa del patio del colegio de Sant Jordi i Sant Domènech y sede de la EOI. Los autores de esta intervención eran Lucas Paniagua, Mario Beltrame, Pedro Goizueta y Alejandro Salas, alumnos de arquitectura de Madrid, y pensaron una propuesta centrada en un producto del territorio como las mandarinas, que también compraron a un productor local. Estas estaban suspendidas en el aire mediante el uso del hilo de pescar a diversas alturas y se animaba al público a llevarse-las para comérselas. La idea es que la intervención se vaya desmontando poco a poco, a través de la interacción del público.
El premio de los más pequeños de casa ha ido a parar a “Artèria”, la obra de Marta Chavarria, expuesta en el Passatge Franquet. Esta intervención, patrocinada por Òmnium Cultural, estaba formada por flotadores rojos enlazados entre ellos que formaban una especie de túnel que simbolizaba la arteria mediante la cual los viandantes circulaban como si fueran glóbulos rojos. Un espacio de movimiento y de vida.
También se ha entregado el premio que otorga el jurado del festival Delta Chamber, de música de cámara, de Amposta. La intervención escogida podrá formar parte del fondo de uno de los conciertos de su festival y han decidido que sea “Horitzons Subjectius”, del artista Sílvia Isach, expuesta en el interior del Convent de les Serves de Jesús. Se trata de una intervención lumínica con fluorescentes que representa tres árboles, ahora bien, solo son capaces de verlos los tres a la vez aquellos que encuentren el punto exacto de la sala, dado que su existencia depende de un efecto óptico.
Las otras intervenciones que se han podido visitar son: “Endinsem-nos a l’Ebre”, una propuesta del alumnado de arquitectura de la ETSA de Reus (URV) que permitía al ciudadano entrar a través de un túnel de luz azul y caminar por encima de cantos rodados del río en l’Assoc, los antiguos baños árabes de la ciudad.
También se ha podido visitar “Última empremta”, una obra de Laura Leándrez, Laia Ràmia y Paula Royo de la EAD de Reus, en el claustro del antiguo convento de Sant Joan y actual sede de la Escola d’Art de la Diputació de Tarragona. Esta obra consistía en una serie de pares de zapatos de todo tipo pintados de color negro y colgados con hilos de pescar desde el tejado a diversas alturas para simbolizar que están suspendidos en el aire. En el interior de los zapatos había capullos de flores. Una metáfora para tomar conciencia de la naturaleza y enviar un mensaje a todos aquellos excursionistas que a menudo se olvidan de preservarla.
En el patio del convento de la Puríssima Concepció Victòria nos esperaba “Paisaje flotante”, una obra de Alejandro Carrasco, Andrea Molina, Alberto Martínez y Eduardo Cilleruelo. En este caso, los arquitectos construyeron una plataforma redonda hecha con madera de pino sobre la que han colocado plantas del mismo convento, y también otras traídas de toda la comarca de les Terres de l’Ebre y que representan plantas autóctonas de la zona.
En el patio del Convent de les Serves de Jesús estaba la intervención “Tempus fugit”, creada por los usuarios y usuarias con discapacidades de la Fundació Mercè Pla, que han creado un campo de amapolas de cartón artificial en medio de unos jardines ya existentes, pero sin flores.
El espacio exterior del Forn de la Canonja ha sido el lugar donde se han podido encontrar una serie de “Medusas” creadas por el alumnado de ESARDI, la escuela de arte de Amposta. Las medusas no eran escogidas al azar, sino porque su proliferación en las aguas de las playas ebrencas es solo una consecuencia más del cambio climático y del calentamiento del agua del mar. Las medusas han sido construidas con bolsas de plástico y telas, para denunciar también la presencia de los microplásticos en el mar. Además, las medusas llevaban una luz azul interior y la obra era mucho más interesante de visitar en las horas nocturnas.
El patio de los limoneros del Museo de Tortosa ha sido el escenario de la intervención de los centros educativos de la ciudad que han preparado la intervención “Eixam” que recreaba una colmena de abejas a través de hexágonos hechos con celofán de color amarillo. Se trata de una idea pensada e ideada por los alumnos del colegio Teresiano de Tortosa.
El patio del Palau Despuig y sede del Conservatorio de Música de la Diputación de Tarragona ha acogido la intervención “Notes”, de Missmsmith. Se trata de unas flores de papel gigantes que brotan desde el suelo de piedra del patio y que en sus pétalos hay pegatinas de notas musicales. En el suelo, también una serie de partituras de dos compositores ebrencos como: Josep Ollé y Rossend Aymí.
Por otro lado, el patio del Palau Montagut ha acogido la intervención “Ombra-Arbre”, de Marhian Garcia, Nerea Acuña y Nika Zaitseva, que ha querido emular las hojas de los árboles de un bosque que crean zonas de sombra para los viandantes.
Finalmente, en la fachada de la Casa Bau y sede del COAC, se ha podido observar la obra “Flores Rojas”, de la artista, Celia de la Fuente, que representa unas amapolas gigantes hechas con tela roja y suspendidas también con hilos en el aire.
La alcaldesa de Tortosa, Mar Lleixà, ha estado presente en la entrega de premios, ya que el sábado no pudo venir a la inauguración porque estaban atendiendo a la población de Els Reguers, que también se habían quedado incomunicados y sin luz a raíz de los aguaceros. En las declaraciones a los medios, Lleixà ha querido explicar que “ahora ya se ha podido restablecer el servicio en Els Reguers y casi en todas las casas de Vinallop, a pesar de que todavía había algunos vecinos afectados. También continúan habiendo incidencias en los barrios del Grup el Temple y del Temple de Tortosa, a raíz de una grave avería que depende totalmente de Endesa su reparación”. Uno de los establecimientos afectados, por ejemplo, ha sido la pastelería Sant Jordi, que ha pedido a través de las redes sociales que la ciudadanía vaya a comprar pastas y pasteles urgentemente con descuentos del 50%, después de no poder mantener durante más horas la temperatura necesaria de la cámara frigorífica.
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