El ICIF Terres de l'Ebre celebra este año dos décadas de recorrido con una jornada conmemorativa que ha servido para poner el foco en el trabajo realizado desde el Consell Comarcal del Baix Ebre, la entidad que impulsó el servicio en el año 2006. Desde entonces, el dispositivo ha acompañado a un millar de familias, niños y adolescentes en procesos vinculados al acogimiento y la adopción.
El acto ha querido reconocer también el papel de las familias acogedoras y adoptivas, así como el del equipo profesional que ha trabajado durante estos años en el territorio. La celebración ha reunido a cerca de 200 personas y se han realizado diversos talleres, espectáculos y actividades para los niños, así como la entrega de la beca de la Fundació Fornós Jornet al Talent i la Resiliència a diversos adolescentes y jóvenes que han crecido en familias de acogida.
Gilabert reivindica el arraigo del servicio en el territorio
El presidente del Consell Comarcal del Baix Ebre, Antoni Gilabert, ha destacado que "estos veinte años demuestran el valor de haber acercado este servicio al territorio. Detrás de las cifras hay muchas historias humanas y, sobre todo, niños y familias que han necesitado acompañamiento. Nuestro compromiso es continuar garantizando una atención cercana y de calidad".
Tanto es así que "ya han comenzado las obras de “La Caseta” un espacio que estará destinado a las visitas y acogimientos de los servicios de infancia del Consell Comarcal y que permitirán dar un salto cualitativo en los encuentros de las familias ofreciendo un espacio cálido, cercano y adecuado".
Una trayectoria adaptada a los cambios sociales y familiares
A lo largo de este período, el ICIF también ha evolucionado para adaptarse a los cambios sociales y familiares y a las nuevas necesidades de los niños, incorporando una mayor especialización en ámbitos como el trauma, el vínculo, el duelo, la identidad y el desarrollo infantil.
Por su parte, la coordinadora del ICIF, Maribel Meix, ha remarcado que "el niño continúa siendo el centro de todas las decisiones. Cada situación es diferente y hay que escuchar a cada niño, entender su historia y valorar cuál es la respuesta que mejor garantiza sus derechos y su bienestar".
La conmemoración pone también en valor el papel imprescindible de las familias acogedoras y adoptivas. "Acoger no es borrar el pasado de un niño, sino ayudarle a convivir con su historia y ofrecerle nuevas experiencias de confianza, cuidado y pertenencia", ha señalado Meix.
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