El Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación ha activado un nuevo Plan de control poblacional (PCP) con el objetivo de reducir el riesgo de transmisión de la tuberculosis animal en las Terres de l’Ebre. La medida tendrá una duración inicial de cinco años, hasta 2030, y abarcará más de 155.000 hectáreas repartidas en 25 municipios del Baix Ebre, la Terra Alta, el Montsià y la Ribera d’Ebre.
Este plan combina la reducción de la población de jabalí con un refuerzo de la vigilancia sanitaria de la fauna salvaje, con el objetivo de contener la propagación de la enfermedad y reducir los reservorios de tuberculosis en el medio natural.
Un modelo preventivo y a largo plazo
Se trata del cuarto plan de este tipo impulsado por el Departamento y el segundo centrado en la tuberculosis, pero incorpora una novedad destacada: una estrategia planificada a largo plazo basada en criterios técnicos y de análisis de riesgo. El modelo establece una zonificación de actuaciones y un calendario coordinado según el nivel de riesgo detectado en cada área.
El período inicial se alargará hasta el final de la temporada de caza 2029-2030, con posibilidad de prórroga en función de los resultados obtenidos.
Más vigilancia y análisis de la fauna
Una de las claves del plan es el incremento de la toma de muestras de fauna salvaje para mejorar el seguimiento de la enfermedad. Este refuerzo se añade al Plan de vigilancia sanitaria de la fauna salvaje, activo desde hace más de 14 años, que permite detectar y prevenir la transmisión de enfermedades entre animales salvajes y domésticos.
Aunque actualmente Cataluña se considera una zona de riesgo bajo de tuberculosis, con una prevalencia inferior al 1% en rebaños, el Departamento quiere anticiparse a posibles brotes.
Interacción entre fauna y ganado
El riesgo de transmisión se concentra especialmente en espacios donde conviven fauna salvaje y ganado extensivo, como puntos de agua, zonas de pasto o comederos. La orografía de les Terres de l’Ebre, con abundancia de barrancos y fuentes naturales, favorece esta interacción.
Por eso, el plan incorpora medidas de bioseguridad, como la instalación de abrevaderos y comederos selectivos para el ganado, para reducir el contacto con especies cinegéticas como el jabalí.
Aumento de la presión cinegética
El plan también prevé intensificar el control poblacional con diferentes métodos: batidas, aguardos diurnos y nocturnos, capturas con trampas y recorridos nocturnos con vehículos especializados. En zonas de actuación urgente, se priorizará la captura de hembras —hasta el 80% de los ejemplares— para reducir el crecimiento de la población.
Además, se quiere analizar hasta el 90% de los animales capturados en las áreas más sensibles. Como referencia, durante la temporada de caza 2024-2025 se abatieron 1.792 jabalíes en la zona afectada.
Un cambio de paradigma en la gestión
Este nuevo Plan de control poblacional representa un cambio de modelo respecto a actuaciones anteriores más puntuales. La apuesta es por una gestión más estratégica, continuada y basada en datos, con capacidad de adaptación según la evolución del riesgo.
Actualmente, la Generalitat mantiene activos cuatro planes poblacionales: el de conejos en Lleida, el de jabalíes en Rocacorba (Girona), el del Pirineo por la tuberculosis y este nuevo despliegue en las Terres de l’Ebre, con el objetivo de proteger tanto la biodiversidad como el sector ganadero.
