Tortosa cierra la quinta edición del festival Toca’m con un concierto de la Sant Andreu Jazz Band, bajo la dirección de Joan Chamorro, en la plaza del Ayuntamiento de Tortosa, después de que el pianista y compositor, Manu Guix, no haya podido asistir al concierto de clausura previsto por una indisposición de última hora. La organización ha informado que está previsto que el concierto se posponga al próximo domingo 31 de mayo a las 21 h en la plaza de la Catedral.
Pero estos no han sido los únicos platos fuertes del festival, ya que, también hay que destacar el concierto inaugural con el dúo de pianistas Yukiko Akagi y Àlex Alguacil con un concierto a cuatro manos que dejó a todo el mundo mudo en la plaza del Absis de la Catedral de Santa Maria de Tortosa, en el centro del casco antiguo.
El Toca’m se ha caracterizado por ser una muestra que, al igual que otros festivales de música clásica como el Proto Festival, apuestan por hacer conciertos al aire libre y en entornos emblemáticos. Algunos de estos espacios volvieron a ser las azoteas de las casas modernistas, esta vez en las casas Ballester y Bau, que acogieron los conciertos de Lídia Facerías y Edu Pons, y de Sara Blasco con la presentación de “Pleniluni”.
Otro edificio modernista, el patio del Museo de Tortosa, acogió también uno de los conciertos más multitudinarios del festival, el del bajista Carles Benavent, que actuó en formato trío con Roger Mas, al piano, y Toni Pagès, a la batería, en un concierto de flamenco fusión con jazz y música de vanguardia. Benavent es un reconocido músico dentro del panorama jazzístico barcelonés que ha colaborado junto a figuras internacionales como Quincy Jones, Chick Corea o Miles Davis.
Por otro lado, también hubo un concierto especial con estándares de jazz, boleros y tango en la plaza dels Dolors, con el dúo formado por Chano Domínguez y Rodrigo G. Pahlen.
Tampoco ha podido faltar el tradicional concierto a la orilla del río, en el embarcadero fluvial del Club de Rem, con el concierto “Cantando a las poetas del 27”, a cargo de la pianista, Sheila Blanco.
Y justo a continuación de este concierto, a las doce de la noche, el parque municipal Teodor González se viste de gala para acoger otra de las particularidades del festival, como lo es el Silent Wifi Concert, el concierto de piano silencioso que se escucha solo con auriculares. En este caso, el festival ha reafirmado su apuesta por la fusión de piano y electrónica, esta vez de la mano de la teclista, Clara Aguilar, que ha venido a presentar su último trabajo, “Figura”, que se presentó en Barcelona en el marco del Sónar. Un disco que ha sido galardonado con el Premi MIN a la Mejor Grabación Electrónica y que también ha sido escogido como el mejor disco de electrónica nacional por Mondo Sonoro.
En la valoración final, el concejal de Cultura, Jordi Jordan, ha destacado que “la música de piano ha invadido plazas y calles de la ciudad con la actuación de artistas consagrados y reconocidos tanto en el ámbito nacional como internacional, así como de otros emergentes” y que “es un festival que rompe barreras y nos recuerda la importancia de hacer una cultura inclusiva y comprometida socialmente, llevando también la música a hospitales, escuelas o residencias”.
Por su parte, los organizadores del festival y miembros de LaBinota, Maria Lombarte y Manel Miró, han agradecido el apoyo de todos los voluntarios que hacen posible el festival, así como han destacado el hecho de que cada vez hay más estrenos y presentaciones de trabajos en el marco de este. Un fenómeno que quieren continuar expandiendo para consolidarse no solo como un festival de ADN ebrense, sino también como uno de los referentes de clásica del panorama catalán.
