El Instituto Terra Alta de Gandesa, el único centro de secundaria de la comarca, pasará de tres a dos líneas de 1º de ESO el próximo curso por decisión del Departamento de Educación. La medida, según denuncian la Asociación de Familias de Alumnos (AFA) y los sindicatos docentes, comportará grupos con más de 30 alumnos y la pérdida de 2,5 profesores de un claustro formado actualmente por 56 docentes.
Según los datos del padrón de 6º de primaria, hay 63 alumnos previstos para acceder a 1º de ESO. Sin contar recién llegados, matrícula viva o repetidores, los grupos empezarían el curso con entre 31 y 32 alumnos por aula, superando lo que consideran una ratio adecuada. Si se mantuvieran las tres líneas actuales, los grupos serían de unos 21 alumnos.
Denuncia por la pérdida de calidad educativa
Familias, sindicatos y representantes políticos se han concentrado este miércoles delante del centro para denunciar una decisión que, aseguran, se ha tomado únicamente a partir de datos de natalidad, sin tener en cuenta “el aumento considerable de la complejidad social” que ha vivido la comarca en los últimos años, así como su “realidad demográfica específica”, marcada por el envejecimiento y el despoblamiento.
Mar Martos, representante del AFA del instituto, ha recordado que “Nuestro entorno no es ajeno a los cambios sociales, económicos y culturales, y esta realidad tiene un impacto directo en las aulas”.
Martos ha advertido que la reducción de un grupo implicará menos recursos humanos y que “la reducción de profesorado, afectará directamente la calidad educativa, el acompañamiento al alumnado y la cohesión de los grupos”.
Desde el sindicato USTEC-STEs, su representante Pau Urenya ha remarcado que “Pedimos que no haya ningún tipo de afectación ni para el profesorado ni para el alumnado”, y ha alertado que una vez se pierde plantilla “después será muy difícil recuperar y aumentar” el número de docentes.
Ratios “escandalosas” y contradicciones
Los sindicatos consideran que la propuesta excede “de manera escandalosa” incluso los planteamientos del mismo Departamento, que ha fijado como objetivo un máximo de 25 alumnos por aula en secundaria, con reducciones adicionales en caso de alumnos con necesidades educativas especiales.
“Es absurdo, y además es un golpe duro al futuro de la Terra Alta”, ha afirmado Urenya. También ha reclamado que “Cómo es posible que se llegue a algún acuerdo pronto, pedimos que se detenga esta decisión y se mantengan las líneas actuales – en el IES Terra Alta- para que en el momento que se apliquen estos acuerdo, se cumpla con la relación que plantea el mismo departamento”.
Los representantes sindicales y las familias recuerdan que la reducción de la natalidad debe servir para bajar ratios y mejorar la atención a la diversidad. “Está demostradísimo que tiene más impacto que cualquier supuesta mejora metodológica”, ha dicho Urenya, y ha defendido que es clave para impulsar “una escuela inclusiva de verdad” sin que suponga “ningún coste añadido”.
Exigen rectificación inmediata
Familias y sindicatos exigen al Departamento de Educación “una rectificación” inmediata, especialmente porque el período de preinscripción ya ha comenzado.
“Queremos seguir apostando por educar a nuestros hijos e hijas aquí, en nuestro entorno, manteniendo las oportunidades, el arraigo y las expectativas de futuro. Las decisiones que se toman hoy tienen consecuencias claras sobre la calidad de la educación, la atención a los alumnos y la confianza de las familias en el futuro de nuestro territorio”, ha recriminado Mar Martos. “Confiamos en que esta situación pueda ser revisada teniendo en cuenta las particularidades de nuestro territorio y las necesidades reales de nuestro alumnado”, ha añadido.
En caso de que no haya voluntad de negociar o reconsiderar el recorte, no se descartan movilizaciones. Desde USTEC-STEs han defendido que “La preinscripción ya ha comenzado y esto requiere una rectificación que debe ser inmediata”, y han calificado la decisión de “absolutamente errónea, fuera de lugar” y perjudicial para la Terra Alta y sus familias.
