Dos de los tres acusados del asalto al bingo de Tortosa, culpables de asesinato

El tribunal absuelve a un tercer implicado en el asesinato a pesar de reconocer su colaboración en el intento de robo con armas en el establecimiento

11 de junio de 2026 a las 19:23h

El jurado popular ha declarado culpables de asesinato a dos de los tres acusados de participar en el asalto al bingo Vali Park, situado en Tortosa, en septiembre de 2022. Este episodio acabó con la muerte de una trabajadora y un cliente gravemente herido, ambos víctimas de disparos. En cuanto al tercer investigado, el tribunal ha determinado que colaboró facilitando el acceso a sus compañeros desde la calle, asumiendo tareas de vigilancia, pero ha quedado exonerado del delito de asesinato ya que no se involucró en la decisión de disparar.

Además, en los hechos también intervino un menor, hermano de Mohamed —el individuo considerado responsable de los disparos— que previamente había sido condenado a siete años de internamiento. El juicio está ahora visto para sentencia.

Detalles sobre la planificación y ejecución

Según el veredicto elaborado por el jurado popular, los días previos al asalto los acusados visitaron varias veces el establecimiento para inspeccionarlo y valorar las medidas de seguridad así como identificar las horas con menor presencia para facilitar el robo. El día concreto de los hechos, los asaltantes "se escondieron con pasamontañas, capuchas y ropa oscura". Esta indumentaria incluía una prenda utilizada anteriormente por Mohamed en un robo en Navarra y recuperada en un registro realizado por los Mossos d'Esquadra. Este elemento fue clave para situarlo en el lugar de los hechos. Además, al analizar la ropa de su hermano se encontraron restos de residuos compatibles con disparos de bala.

El uso de armas durante el crimen

El tribunal concluye que Mohamed, Amina y el menor accedieron armados al local; Mohamed portaba un arma de fuego —la que finalmente se disparó— mientras que no se ha podido acreditar qué tipo de armas llevaban los otros dos. "Se determina al menos la presencia de un arma de fogueo", añade el veredicto. El arma principal se utilizó "como instrumento de intimidación" según los miembros del jurado.

Secuencias captadas por las cámaras

A partir del visionado de las grabaciones captadas por las cámaras internas, se ha constatado que los tres acusados se dirigieron primero hacia un cliente pidiéndole el móvil para que no pudiera avisar a nadie. Ante la negativa y cuando este le lanzó un taburete a Amina, Mohamed le disparó en el tórax izquierdo causándole heridas graves antes de apoderarse del teléfono móvil, posteriormente abandonado cerca del lugar.

A continuación se dirigieron a la encargada del bingo para obtener dinero. Según el tribunal, esta "colaboró" sin oposición inicial, pero cuando "ella les dio la espalda, Mohamed le disparó en la cabeza a corta distancia". Los magistrados han puntualizado: "Los disparos fueron una decisión autónoma e imprevisible de Mohamed" mientras que Amina "sabía que había un arma, pero expresa sorpresa por su uso y consecuencias".

Liderazgo y responsabilidades individuales

El jurado ha destacado claramente a Mohamed como el líder: "Es responsable de acceder al bingo para hacerse con el dinero empleando armas para intimidar junto con otros acusados". En paralelo considera a Abdelkader —quien ejercía vigilancia exterior— como un actor "esencial" dentro de los hechos pero sin participación directa en las acciones violentas dentro.

Por otro lado, respecto a Amina se ha confirmado que era una "politoxicómana crónica", aunque en aquel momento conservaba capacidad suficiente para discernir entre el bien y el mal; asimismo se ha descartado cualquier ludopatía. Finalmente el jurado no ha dado crédito a los relatos contrapuestos expuestos por los acusados durante las declaraciones judiciales porque estas versiones no habían sido corroboradas por los indicios aportados durante todo el proceso.

Peticiones penales modificadas después del veredicto

Ante las conclusiones del jurado popular la Fiscalía ha revivido sus peticiones iniciales: dado que no se ha acreditado pertenencia a grupo criminal no puede solicitarse prisión permanente revisable ni aplicar esta calificación penal a los procesados; igualmente ha ajustado la petición contra Abdelkader después de que haya quedado exonerado de los cargos relacionados con asesinato o tentativa.

De esta manera, se solicitan:

Por los cargos contra Mohamed:

  • 25 años de prisión por asesinato
  • Catorce años más por asesinato en grado de tentativa
  • Cuatro años adicionales por el robo frustrado
  • Dos años más por tenencia ilícita de armas

Por los mismos cargos contra Amina se han pedido penas similares excepto por el robo donde se reduce a tres años.

En cambio Abdelkader afronta cuatro años por el robo violento frustrado y dos años más relacionados con posesión ilegal de armas.

Como responsabilidad civil se ha reclamado una indemnización global aproximada de 108.000 euros destinada a los familiares de la víctima mortal más unos 22.000 euros a favor del cliente herido grave. Estas demandas coinciden tanto desde el ministerio fiscal como desde la acusación particular.

Peticiones de los abogados defensores

Todas las defensas han reclamado imposición estricta solo sobre penas mínimas previstas legalmente por sus representantes respectivos. El abogado defensor principal de Mohamed ya ha anunciado recurso ante cualquier posible sentencia condenatoria así como una petición formal para que se le conceda libertad provisional hasta dictaminar sentencia definitiva.

Este punto quedará resuelto próximamente mientras tanto el acusado continuará retenido preventivamente en prisión donde permanece tras la detención internacional previa.