Durante este sábado, las comarcas ebrenses han sufrido nuevamente la imagen de los campos de arroz inundados con agua salada a causa del temporal de viento que afecta la zona. En Deltebre, la fuerza del viento ha provocado diversas roturas en infraestructuras situadas en torno al Fangar, lo que permite la entrada de agua marina dentro de la balsa del Canal Vell.
Según las primeras estimaciones facilitadas por la Comunidad de Regantes de la Izquierda del Ebro, aproximadamente 400 hectáreas cercanas al Fangar han quedado afectadas por esta entrada de agua salada. Las pérdidas económicas derivadas podrían superar el millón de euros, una cifra que supera los daños ocasionados por el temporal Gloria, hecho que motiva que el organismo pida formalmente a la Generalitat la declaración como zona catastrófica.
Daños y respuesta urgente ante el riesgo inminente
El president de la Comunitat, Javier Casanova, ha detallat en declaracions a l’Agència Catalana de Notícies (ACN) que s’han registrat "cinc o sis trencaments" que han facilitat l’entrada massiva d’aigua salada als conreus. Casanova ha subratllat que el principal objectiu és contenir aquest flux i evitar un agreujament dels desperfectes.
Además, ha anunciado que si las administraciones no intervienen con rapidez para detener esta situación, los mismos agricultores impulsarán una actuación de emergencia programada para este miércoles con el objetivo de minimizar nuevos impactos negativos sobre los cultivos.
Casanova ha recordado también que durante la semana pasada ya se produjeron rupturas similares en esta misma área, hecho que afectó directamente parte de los arrozales. En conjunto, los desperfectos acumulados y las afectaciones sobre la cosecha podrían superar ampliamente el millón de euros.
