Una delegación ebrense se desplaza a la UE para defender la continuidad del programa LEADER y la labor de los GAL

El nuevo Marco Financiero Plurianual (2028-2034) pondría en riesgo el desarrollo económico y social de las zonas rurales

09 de marzo de 2026 a las 10:56h

La semana pasada, una delegación ebrense, encabezada por el delegado del Gobierno de la Generalitat en las Terres de l’Ebre, Joan Càstor Gonell; acompañado de los Grupos de Acción Local Rurales (GAL) formados por el Consorcio Intercomarcal de Iniciativas Socioeconómicas de la Ribera d’Ebre y la Terra Alta y el Consorcio para el Desarrollo del Baix Ebre y Montsià (CODEBEM) y del Grupo de Acción Local Pesquero (GALP) Mar de l’Ebre; se desplazaron hasta el corazón de la Unión Europea, en Bruselas, para defender la labor realizada hasta ahora en el territorio por parte de los GAL, así como también para pedir la continuidad del programa LEADER, de los Fondos de Desarrollo Rural y del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA). 

Defensa continuidad LEADER y tarea de los GAL -

Este hecho se debe a un nuevo planteamiento del futuro Marco Financiero Plurianual (2028-2034) que presenta una reestructuración radical de las políticas de la UE, pasando de un modelo de fondos separados a un sistema integrado de Planes de Colaboración Nacionales y Regionales. Así pues, el nuevo marco financiero pondría en riesgo la continuidad del programa LEADER y, como consecuente, el desarrollo económico y social de las zonas rurales de las Tierras del Ebro. En este sentido, las principales afectaciones del Marco Financiero Plurianual hacia el LEADER serían: 

  • La pérdida de la obligatoriedad actual de destinar un mínimo de un 5% de los Fondos Europeos de Desarrollo Rural y Agrario a la reserva del LEADER, pasándolo a considerar como una medida opcional para cada uno de los Estados Miembros y sin establecer ningún porcentaje de asignación de fondos.
  • La reducción de las competencias de los GALs, ya que las funciones esenciales de estos se eliminarían como, por ejemplo, la capacidad de hacer convocatorias, seleccionar proyectos o establecer niveles de ayuda; para convertirlos en unas meras entidades técnicas.
  • La limitación de beneficiarios y su alcance: La nueva regulación de la Política Agraria Común (PAC) podría acabar restringiendo a los agricultores beneficiarios, excluyendo a las PYMES, las ONG o los municipios. Limitando las intervenciones solo a aquellas que sean de un alto valor añadido para los agricultores, dejando de lado los servicios básicos, la cultura o la juventud.
  • La centralización y el riesgo de “renacionalización”: el modelo centrado en rendimiento (resultados y objetivos) y la gestión centralizada por los Estados Miembros pone en riesgo la naturaleza ascendente del programa LEADER.
  • Una clasificación social inadecuada: actualmente consta que no contribuye al gasto social de la UE y se invisibiliza su impacto real en el desarrollo comunitario y la inclusión en las zonas rurales.

Cabe recordar que, durante décadas, el programa LEADER ha sido un motor de dinamización rural porque, tanto en Cataluña como en el Estado español, ha permitido invertir cientos de millones de euros en proyectos y generar actividad económica. En el caso de las Tierras del Ebro, el último período entre 2014 y 2022, los GAL destinaron más de 9ME a un total de 272 proyectos que, al mismo tiempo, permitieron crear 226 nuevos puestos de trabajo.

Defensa continuidad LEADER y tarea de los GAL -

La propuesta del nuevo Marco Financiero Plurianual comportaría una pérdida de autonomía y un riesgo de centralización de los recursos en los estados cuando, lo que conviene, es que las decisiones se tomen desde las regiones, desde los territorios afectados, con diálogo y cogobernanza compartida. Además, en un contexto marcado por el éxodo rural y la despoblación, las sociedades envejecidas y la distribución desigual de los recursos; el programa LEADER era una herramienta necesaria para los pueblos de las comarcas rurales.

Por todo ello, el delegado del Gobierno de la Generalitat en las Terres de l'Ebre, Joan Càstor Gonell, y el resto de representantes ebrenses asistieron al acto “Llamada del Mediterráneo por unos territorios vivos, solidarios y sostenibles”, con la presencia de los eurodiputados del PSC y ERC, Javi López y Diana Riba, así como también la presidenta de la ACM, Meritxell Budó; el secretario general de la Eurorregión Pirineos-Mediterráneo, Xavier Bernard-Sans; y el presidente de la Asociación de Iniciativas Rurales y Marítimas de Cataluña (ARCA), Sergi Méndez.

La Llamada del Mediterráneo es una plataforma que reclama que el nuevo Marco Financiero Plurianual garantice la continuidad de los instrumentos diferenciales de las políticas agrarias, rurales y pesqueras de los Fondos de Desarrollo Rural, el programa LEADER y el FEMPA dotándolos de una financiación estable y suficiente. Así pues, en la página web se puede adherirse a la firma del manifiesto todas aquellas entidades y organismos que quieran, así como también ciudadanos a título individual.

En su paso por Bruselas, Gonell también se encontró con el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat de Cataluña, Òscar Ordeig; la delegada del Gobierno de la Generalitat de Cataluña en la UE, Ester Borràs; y la subdirectora general de Pesca, Acuicultura y Estructuras Pesqueras, Itziar Segarra; en el transcurso del acto en defensa del modelo de pesca costera-litoral del Mediterráneo. Un modelo que también pudo defender el presidente del puerto pesquero de la Ràpita y presidente del GALP Mar del Ebro, Eusebi Rosales.

Defensa continuidad LEADER y tarea de los GAL -

En este sentido, el consejero Ordeig destacó que “necesitamos tener soberanía alimentaria, de calidad, sostenible y saludable” y reclamó “más democracia y un cambio de gobernanza porque solo desde el diálogo y la co-gobernanza compartida tendremos una financiación realmente democrática, socialmente justa y que escuche a los territorios”. Para acabar remachando que “nosotros ya hemos hecho los deberes y tenemos propuestas” y recordando a la UE que “Europa será rural o no será”.