El acceso a uno de los espacios naturales de baño más populares en el sur de Cataluña comenzará a estar regulado a partir de este sábado, 18 de julio, con dos aparcamientos de pago que limitarán el número de personas que pueden acceder al espacio. Se trata de las Olles del río Canaletes, a caballo entre los términos municipales de Horta de Sant Joan y Bot, en la Terra Alta.
Los dos ayuntamientos han habilitado dos aparcamientos de pago con reserva previa para limitar la presión humana sobre este entorno, que en los últimos años ha sufrido episodios de masificación.
La medida afectará a este tramo del río Canaletes, conocido por sus pozas y piscinas naturales, y quiere reducir la afluencia hasta un máximo aproximado de un centenar de personas al día. El año pasado, según los consistorios, se llegaron a concentrar hasta 400 personas en una sola jornada.
A partir de ahora, los visitantes que quieran acceder con vehículo deberán reservar plaza y pagar a través de la app Reservaplay. La tarifa será de 5 euros por la franja de la mañana y 5 euros por la de la tarde. Los vecinos empadronados en Horta de Sant Joan y Bot podrán gestionar el acceso gratuitamente a través de sus ayuntamientos.
Solo 25 plazas de aparcamiento
El nuevo sistema prevé dos aparcamientos con un total de 25 plazas: 15 en el término de Horta de Sant Joan y 10 en el de Bot. Los ayuntamientos calculan entre tres y cuatro personas por vehículo, aparte de las personas que puedan llegar a pie o en bicicleta. En estos últimos casos, el acceso será libre y sin pago, pero la mayoría de los visitantes acostumbran a acceder con su vehículo privado.
También se han pintado líneas amarillas en el tramo de camino cercano a las Olles para impedir que los vehículos aparquen de manera irregular. Dos informadores ambientales supervisarán el acceso durante el verano y velarán por el cumplimiento de las normas.
En caso de incumplimientos, los ayuntamientos, los Mossos d’Esquadra y los Agents Rurals podrán imponer sanciones.
Un espacio natural bajo presión
La popularidad de las Olles se disparó especialmente después de la pandemia. Los ayuntamientos aseguran que el aumento de visitantes ha generado problemas ambientales, sanitarios y de seguridad en un espacio incluido en la Red Natura 2000, pero que no forma parte del Parque Natural de los Puertos.
Un estudio encargado por el Departamento de Territorio constató el impacto de la frecuentación sobre el ecosistema. El concejal de Medio Ambiente de Horta de Sant Joan, Xavier Fortunyo, ha explicado que el diagnóstico era “bastante negativo” y que “el ecosistema estaba bastante afectado”.
Entre las prácticas que más preocupan se encuentran la llegada de visitantes cargados con neveras, hinchables o altavoces, estancias de muchas horas e incluso barbacoas. También se ha detectado presencia de restos de cremas solares en el agua, que pueden afectar a la flora y la fauna fluvial.
La concejala de Medio Ambiente de Bot, Núria Mulet, ha lamentado que “las personas del territorio hemos tenido que renunciar a este espacio porque está superfrecuentado”. En el caso de Bot, la preocupación es aún mayor porque el abastecimiento de agua potable del municipio proviene del mismo río Canaletes, aguas abajo.
Llamada a respetar las normas
Los Agentes Rurales han pedido responsabilidad a los visitantes, especialmente en un momento de riesgo elevado de incendio. Recuerdan que no se puede aparcar en zonas señalizadas con línea amarilla ni en campos de cultivo, aunque parezcan abandonados.
La regulación ha sido bien recibida por algunos usuarios habituales, que consideran que es necesario proteger el espacio ante el aumento de visitantes y las actitudes incívicas. Los ayuntamientos defienden que el objetivo no es cerrar les Olles, sino garantizar que se puedan seguir disfrutando sin dañar uno de los rincones naturales más emblemáticos del río Canaletes.