Balfegó quiere ampliar la granja de atunes de L'Ametlla de Mar para adaptarse al cambio climático

El proyecto contempla la construcción de 14 jaulas marinas de 50 metros de diámetro y entre 20 y 30 metros de profundidad

15 de julio de 2026 a las 21:56h

La empresa atunera Balfegó ha iniciado los trámites para ampliar su granja marina frente a la costa de L'Ametlla de Mar (Baix Ebre), un proyecto que prevé la instalación de 14 nuevas piscinas para mejorar el bienestar de los peces y adaptarse a los efectos del cambio climático. Sin embargo, la Generalitat ha exigido que el proyecto se someta a una evaluación de impacto ambiental ordinaria por los posibles efectos sobre el medio natural.

La resolución, publicada este miércoles en el DOGC, considera que la ampliación podría tener efectos significativos sobre el medio ambiente, especialmente porque afecta a un espacio incluido en la red Natura 2000.

14 nuevas piscinas, pero sin aumentar la producción

El proyecto contempla la construcción de 14 jaulas marinas de 50 metros de diámetro y entre 20 y 30 metros de profundidad.

Según Balfegó, el objetivo no es incrementar la producción, sino disponer de más espacio para reducir la densidad de peces dentro de las piscinas.

Actualmente, la concesión ocupa 1,12 millones de metros cuadrados y permite una entrada máxima de 4.500 toneladas anuales de atún, con una producción de hasta 6.750 toneladas. Con la ampliación, la superficie llegaría hasta los 1,73 millones de metros cuadrados, pero se mantendrían los mismos límites de producción.

El cambio climático obliga a adaptar las instalaciones

La empresa defiende que el proyecto es una respuesta a los nuevos escenarios climáticos.

Según argumenta, el aumento de la temperatura del mar favorece la aparición de nuevos patógenos y altera la dinámica de las poblaciones de peces. Además, el incremento de la intensidad de los temporales aumenta el riesgo de que los atunes choquen contra las redes de las piscinas.

Balfegó asegura que disponer de más espacio permitirá:

  • Mejorar el bienestar animal reduciendo la densidad de peces.

  • Disminuir la contaminación generada por las heces y los restos de alimento.

  • Mejorar la eficiencia de la alimentación.

  • Poder dejar algunas piscinas en reposo cuando sea necesario.

La Generalitat exige una evaluación ambiental completa

Antes de decidir sobre el proyecto, el Departamento de Territorio ha pedido una evaluación ambiental ordinaria, tras consultar a diferentes administraciones, organismos científicos y entidades ecologistas.

Entre los organismos consultados se encuentran:

  • La Agencia Catalana del Agua (ACA).

  • El Departamento de Agricultura.

  • El Departamento de Cultura.

  • SEO/BirdLife.

  • Greenpeace.

  • Ecologistas en Acción.

  • GEPEC.

Preocupación por el impacto en un espacio protegido

La Oficina de Medio Ambiente de las Tierras del Ebro alerta que la ampliación supone una ocupación "considerable" del espacio marino, ya que afecta 1,73 millones de metros cuadrados dentro del Litoral meridional tarraconense, integrado en la red Natura 2000.

En la zona también hay praderas de Posidonia oceánica, uno de los hábitats marinos más valiosos del Mediterráneo.

Por su parte, el GEPEC pide directamente que el proyecto sea desestimado o, como mínimo, que incorpore medidas específicas para proteger los hábitats bentónicos y reducir la acumulación de residuos orgánicos en el fondo marino.

Una ampliación más de un proyecto que ha crecido desde 2012

La resolución recuerda que la granja marina de Balfegó ya ha sido ampliada varias veces desde 2012, tanto en cuanto a la superficie ocupada como a la capacidad de producción.

En esta ocasión, la Generalitat destaca que el incremento de superficie es superior al 50% respecto a la actual, hecho que justifica la necesidad de una nueva evaluación ambiental antes de decidir si autoriza o no la ampliación.

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Marta Gutiérrez
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