Deltebre, en la comarca del Baix Ebre, es un municipio con una geografía interna curiosa, marcada por su proximidad al Delta del Ebro, del cual es la población más cercana a la desembocadura.
Esto da como resultado un pueblo que está abocado al Ebro y a las circunstancias que el río provoca a cada momento, ya sean buenas y positivas, como negar los amplios campos de arrozales y fertilizar la tierra, o cuando se enfada y causa destrozos y provoca inundaciones. El alcalde de Deltebre, Lluís Soler, explica diferentes cuestiones relacionadas con su pueblo y la gestión del Ayuntamiento, en esta entrevista.
Los dos primeros años de mandato han estado fuertemente marcados por la pandemia. ¿Qué valoración puede hacer?
Estamos viviendo unos años frenéticos porque lo que pasa a nivel internacional también nos afecta. En Deltebre nos hemos encontrado con tres circunstancias con las que hemos tenido que trabajar.
La primera es, a raíz de la crisis sanitaria a la que hemos tenido que hacer frente. Nos ha tocado priorizar políticas de acción pública para apoyar a la ciudadanía, apoyar a nuestro sistema social incrementando ayudas, sobre todo a los comerciantes y a las personas vulnerables, así como al tejido asociativo de nuestro municipio, especialmente a entidades como la Cruz Roja o Cáritas, que han hecho todo lo que han podido en este momento difícil.
La segunda cuestión importante se refiere a los temas de comarca, que nos ha provocado aún más necesidades sobrevenidas, especialmente en lo que se refiere a la regresión del Delta. Nos ha preocupado mucho la protección de la línea de costa para evitar los daños que ahora nos puede hacer cualquier temporal, por pequeño que sea. Esto nos afecta muy directamente porque amenaza la integridad de nuestro territorio. Hemos pedido que se tenga en cuenta de una vez por todas por parte de las administraciones superiores, y la administración del Estado ha puesto sobre la mesa un plan de protección del Delta que no va en la línea de coordinación de las voluntades y necesidades del territorio y al final somos nosotros, los ayuntamientos, quienes tenemos que apaciguar los daños que tenemos cada vez que hay un temporal. Por la disyuntiva entre el Estado y la Generalitat, ha costado años poner el Delta en la agenda pública y una vez se ha hecho, la propuesta no se ha alineado con las necesidades del territorio ni con el criterio científico, que es el mismo que queremos la ciudadanía del Delta, que se defienda el Delta y la línea de la costa.
¿Y el tercer aspecto?
El otro hecho añadido es la puesta en marcha de otro tema de necesidad histórica: el Proyecto de Ordenación Urbana Municipal, el POUM. Lo hemos hecho en coordinación con los técnicos de la Generalitat y el Ayuntamiento. Hace cinco años que se está trabajando porque tiene una complejidad importantísima, con un informe de costas que nos ha costado muchísimo por las particularidades urbanísticas y geográficas de Deltebre. Y de hecho, un trabajo que queríamos tener hecho en cuatro años se ha alargado a casi seis. Pero era muy necesario llegar a esta aprobación porque era necesario poner orden al urbanismo proyectándolo hacia el futuro a nivel económico, de progreso de la ciudadanía y para tener un sector turístico de calidad.
Aún así y a pesar de estos problemas, Deltebre ha aprobado su presupuesto más alto de su historia y esto es una buena noticia...
Así es. Hemos conseguido aprobar un presupuesto municipal de cara al año 2022 de 20.686.000 euros que irán destinados a cuestiones que tenemos en la agenda como prioritarias. Quiero remarcar que disponemos de este presupuesto gracias a la política que se ha aplicado a la hacienda local durante 6 años, reduciendo hasta mínimos históricos el endeudamiento municipal. Por lo tanto, esto permitirá adquirir una deuda contenida para afrontar nuevas inversiones, el pago al día de facturas a proveedores y también podremos aplicar una reducción en los tributos del municipio en conceptos como las tasas de basura o la reducción del 1,5% del IBI urbano y el 3% del IBI rústico.
¿Qué prioridades atenderá este presupuesto?
El presupuesto de cara a 2022 prioriza el pago de deuda, de proveedores y maximizar las subvenciones, que tenemos previstas en cerca de 600.000 euros y con un 75-80% de subvenciones aprobadas, estamos hablando de unos 2 MEUR. Se trata de una inyección que damos porque tenemos muchísimas necesidades. Este presupuesto nos permitirá seguir apoyando al tejido asociativo como motor esencial del pueblo y cohesión social en Deltebre.
Por otro lado nos permite enfocarnos en aspectos históricos de inversión municipal, la gestión del turismo y la acción comercial. También podremos desarrollar una política fiscal propia y todas las acciones asociadas a la imagen de pueblo, que de cara a 2022 se sitúan en 9 MEUR.
Estos dineros los destinaremos, entre otras actuaciones, a urbanizar y arreglar calles con nuevas pavimentaciones, cambio de bombillas a leds en el alumbrado público, reducción de barreras arquitectónicas y la finalización de tramos pendientes de iluminar en el Paseo Fluvial. También pondremos en marcha el Paseo del Carrilet que conectará los diferentes ejes cicloturísticos, y el soterramiento del desagüe del Préstamo, que a menudo trae dolores de cabeza. Por lo tanto, estamos hablando de unas inversiones que mejorarán la imagen pública del pueblo y la estructura urbana, enfocándonos hacia el futuro como municipio turístico que quiere que el progreso llegue al corazón del Ebro.
¿Qué inversiones concretas se piensa hacer a nivel de servicios sociales, infancia?
El presupuesto de 2022 contempla un incremento del 6% en políticas sociales respecto a la época pre-COVID. Seguiremos aplicando el Eurodelta que es la moneda de Deltebre que creamos para ayudar a las personas y las familias que han tenido un perjuicio a causa de la pandemia o el temporal Gloria. También está pensado para dinamizar el comercio local y de proximidad. El Eurodelta nació como una acción política y social contextualizada en la época COVID, pero que se ha consolidado y por lo tanto, la mantenemos.
Las competencias en políticas sociales las tiene delegadas el Consejo Comarcal, pero tenemos convocatorias de urgencia social para momentos puntuales, especialmente orientadas en los tributos locales, o también dirigidas a las actividades extraescolares y todas las actividades que se promueven desde la guardería, los centros escolares, las escuelas de fútbol, la Escuela de Música, la Escuela de Piragüismo y Remo, las asociaciones. No queremos que ningún niño ni niña se quede fuera de estas actividades a causa de la situación económica de su familia. Estamos atendiendo temas sociales de primer orden.
Desde el momento en que accedí a la alcaldía de Deltebre tuve muy presente que el coste social de las políticas públicas de Deltebre tenía que transformarse en cuestiones prácticas para que la ciudadanía viera que el Ayuntamiento de Deltebre acababa llenando todos los tramos de necesidad y para que ninguna familia pudiera tener perjuicios directamente relacionados con vivir en Deltebre.
Una de las actuaciones más destacables promovidas por el Ayuntamiento de Deltebre a favor de la lucha contra el cambio climático es la instalación de placas fotovoltaicas en las instalaciones municipales. ¿Cómo lo valora?
Desde el mes de enero-febrero tenemos previsto aprobar la Agenda de Acción Climática para ayudar a la lucha contra el cambio climático. Esta agenda marcará toda la hoja de ruta municipal para enfocar acciones en temas medioambientales hasta 2030. De hecho, ya hemos empezado esta línea de acciones con la instalación de leds en el alumbrado público que además, comportan un ahorro energético notable. También tenemos campañas de información y sensibilización respecto a la recogida selectiva de residuos. La otra gran acción es la instalación de placas fotovoltaicas en las dependencias y equipamientos municipales. Durante los próximos 10 años amortizaremos la inversión, que es de 600.000 euros, pero que representa un ahorro de 180.000 euros por año en las facturas del día a día, y además, también es en un ahorro sobre el impacto ambiental que provocamos en nuestro medio.
La tercera pata importante de todo ayuntamiento es el fomento de la cultura y en este momento, su reactivación. ¿Qué tienen previsto en Deltebre en este aspecto?
En Deltebre tenemos un enorme potencial en lo que se refiere al tejido asociativo y esta es una riqueza que tenemos que mantener y fomentar. Ya hemos procurado hacerlo en tiempos de pandemia y seguiremos haciéndolo.
Aparte, tenemos toda una serie de proyectos en equipamientos que pensamos que hacen mucha falta y harán mucho servicio. Estamos hablando de una biblioteca nueva, un nuevo espacio de coworking. Apostamos fuerte por el espacio expositivo DeltArt que con la biblioteca Delta del Ebro, la Plaza Marina Oriol y el Espacio Polivalente Eliseo Vives, forman el Centro Cultural del Delta. También apostamos fuerte por L'Obrador, que es un espacio de creación cultural y de circo de forma permanente, en el cual tenemos la presencia de artistas internacionales.
Aparte, también queremos hacer acciones de recuperación de la cultura popular, las Fiestas Mayores, y otras celebraciones como el Carnaval, las Fiestas del Arroz... pensamos que todo esto crea identidad propia, al mismo tiempo que rendimos un homenaje a la tradición más arraigada al Ebro.
Quiero destacar especialmente que en 2022, en Deltebre hacemos 45 años de historia como municipio independiente y es una buena fecha para celebrar el orgullo de pueblo que representa formar parte de una ciudadanía que se ha trasladado a un escenario de futuro con una gran transformación de la acción pública. Creo que tenemos ante un futuro que promete, ilusiona y despierta el orgullo de pueblo, también para la gente que nos visita.