A principios de 2022, Ivan Garcia Maigí tomó el relevo de Paco Gas al frente de la alcaldía de Roquetas. En el horizonte, el nuevo alcalde tenía diferentes frentes abiertos en este final de mandato: un verano sin restricciones, la gestión de la piscina cubierta, las transformaciones urbanísticas o la venta de las antiguas naves de Lear. En esta entrevista para La Ciutat, hablamos con Ivan Garcia sobre sus primeros meses en el cargo y el futuro del municipio.
¿Ya se ha adaptado a la alcaldía? Al inicio costó más porque el cambio es muy grande, pero ahora ya estoy situado en el lugar y con ganas de seguir adelante.
¿Cómo ha sido este verano sin restricciones? Estamos más que satisfechos. Después de dos años la gente tenía muchísimas ganas. Empezamos a inicios de verano con la fiesta mayor, que fue un éxito de participación. Además, hemos apostado mucho en temas culturales para intentar dar vida a la ciudad y atraer a gente de fuera. Todos los actos que hemos organizado como el Ebre Folk, el Tradicionarius o la Primera Feria del Vino han sido un éxito.
¿En cuáles han conseguido atraer a gente de fuera de Roquetas? Tanto el Ebre Folk como el Tradicionarius hace años que son un éxito, pero la que más ha explotado ha sido la Feria del Vino, que iba acompañada de un gran concierto para finalizar. Aquel día vino mucha gente de fuera y los restaurantes están más que satisfechos. Creo que es el acto que culminó el verano.
La Feria ha llegado para quedarse. Sí. Era un evento para atraer a gente de fuera y que los productores locales pudieran ofrecer sus productos. El vino fue de la Terra Alta y las paradas de comida eran de restauradores de la ciudad.
¿El área de caravanas ha funcionado? Es una obra que ha costado arrancar porque hemos tenido problemas en la constructora. Ahora tenemos dificultades con telefónica, que tiene que retirar unos postes; pero el área ya se puede utilizar. Tiene los servicios de luz, agua y de vaciado. Además, hicimos una pequeña modificación de las aplicaciones para hacerla más atractiva. Desde entonces, hemos observado que casi cada día hay afluencia de gente. A veces, comentan que es un turismo que no aporta. Pero al final las familias van a comprar el pan, a los supermercados y a los restaurantes. Además, conocen una zona que después de boca a boca recomiendan.
Muchos municipios de Terres de l'Ebre apuestan por un turismo sostenible. El contexto de Roquetas da pie a que también se pueda apostar por esta línea. ¿Qué hacen en este sentido? Se está trabajando hace tiempo con el Parque Natural para buscar el equilibrio entre el respeto al medio ambiente y plantear una oferta turística. Por otra parte, la Vía Verde de la Vall de Zafán ya es un éxito de por sí. Este tramo lo utilizan 240.000 personas al año. Ahora se empezará una nueva Vía Verde en sentido sur que llegará hasta La Ràpita desde Roquetas y representará un beneficio. La otra oportunidad que tenemos y cuesta mucho de sacar adelante es el Observatorio. Es una joya que tenemos cerrada turísticamente y tenemos que buscar equilibrios entre las administraciones para que la gente lo pueda disfrutar.
¿El tema del Observatorio se podría dejar cerrado este mandato? Me gustaría, lo he dicho desde el primer día, pero será difícil. Al menos querríamos dejado cerrado el acuerdo para buscar la financiación para la pequeña actuación que se tiene que hacer para adecuarlo al paso de la gente. Después será el Ayuntamiento quien gestionará la parte turística.
Uno de los principales proyectos era el de instalar placas fotovoltaicas en 3 edificios municipales. ¿Cuándo estarán operativas? Las placas están todas puestas, pero estamos a la espera de unos inversores para conectarlas a la red. Mientras tanto, se ha hecho un cambio de alumbrado importante tanto en Roquetas como en la Raval de Cristo, pasando a la tecnología LED. Dentro del Ayuntamiento hemos cambiado las luces por unas que consumen una cuarta parte. Finalmente, también cambiamos la luminaria del campo de césped artificial.
¿Qué repercusión tendrá? Haremos los estudios económicos de lo que puede soportar. Habrá edificios que seguramente no cubrirá como es el caso del pabellón, que tiene actividades normalmente de noche. Pero a lo que son las escuelas, el Ayuntamiento, los servicios sociales, la policía local o el mercado municipal el ahorro tiene que ser muy relevante.
¿Qué actuaciones urbanísticas marcarán este último tramo del mandato? La más importante es la última fase de la reforma del canal de la derecha del Ebro. Esta actuación se fundamenta en la construcción de una nueva plaza que se llamará plaza de los Países Catalanes, el ajardinamiento del exterior del Ayuntamiento, la mejora del parque infantil existente y el cambio de alumbrado del paseo. Será el centro neurálgico de la ciudad.
¿Para qué está pensada la Plaza Países Catalanes? Se podrá utilizar para hacer actividades culturales, ferias como la de Navidad o todo tipo de actos que se quieran organizar.
La gestión de la piscina cubierta es una patata caliente del municipio. Se tenía que sacar la licitación con un nuevo tipo de contrato para septiembre. ¿Cómo está? El mes de septiembre hicimos la resolución del contrato y la idea era que en septiembre también estuviera la nueva licitación. Los técnicos están terminando de ultimarla y esperamos tenerla pronto. Sabemos cómo funciona la administración y se trata de una licitación importante que quedará mucho tiempo. No queremos repetir los mismos errores. De cara a los usuarios, no representará ningún cambio o como mucho alguna mejora. Mientras que de cara al Ayuntamiento la empresa adjudicataria cobrará por sus servicios sin los riesgos del anterior contrato.
El otro tema relevante es la venta de las antiguas naves de Lear. ¿Cómo avanza? No es nada fácil porque son unas naves que tienen unos años y su localización no tiene la accesibilidad para según qué tipo de negocio. Tenemos una nueva reunión con los técnicos de la Generalitat para buscar una solución que nos vaya bien a todos y que genere puestos de trabajo en el territorio. No se puede hacer de hoy para mañana.
¿Qué otros proyectos que no dependen del Ayuntamiento espera Roquetas? Hay algunos importantes que hemos ido detrás para conseguirlos como la carretera de los Reguers que hará la Diputación. A finales de año y principios del 2023 se iniciarán las obras. La otra es la ampliación del instituto, que ya tendrá el proyecto hacia finales de año para ejecutar las obras en 2023. Finalmente, el otro proyecto es la ampliación del CAP, en el que hemos trabajado mucho, pero no depende de nosotros y lo esperamos con muchas ganas.
¿Cómo tiene que ser el próximo presupuesto? Será muy austero porque somos una ciudad con unos ingresos limitados, el personal se va incrementando y la proporción para la construcción de la piscina es una losa de 450.000 €. Esto dificulta poder implementar actuaciones necesarias para hacer crecer la ciudad.
¿Optará a continuar todos estos proyectos como alcaldable por ERC? El día 20 de octubre será la asamblea y hasta tres días antes los afiliados tienen plazo para presentar su candidatura. Me presentaré y la sección local elegirá entre los candidatos. La idea, desde que Paco me propuso, era entrar en la alcaldía para seguir.