El Ayuntamiento de L'Ametlla de Mar ha puesto en marcha nuevamente la regulación de la zona azul durante los meses de verano, concretamente del 15 de junio al 15 de septiembre. Esta iniciativa pretende solucionar inconvenientes detectados previamente, como las dificultades que sufrían los vecinos para encontrar aparcamiento próximo a sus casas, así como evitar que vehículos estacionados permanentemente ocuparan plazas sin moverse. Además, se impulsa el uso de los aparcamientos disuasorios gratuitos situados en las afueras del municipio para fomentar el paseo por el pueblo.
Condiciones y tarifas sin cambios respecto al año anterior
Esta será la segunda campaña consecutiva con pago en zona azul en verano y no se han modificado las tarifas respecto al período anterior. Los residentes que abonan el impuesto municipal sobre vehículos tienen acceso a un abono especial para todo el trimestre estival, con un coste total de 5 euros. Por otra parte, aquellas personas que disponen de una vivienda en el municipio, pero no pagan este impuesto deben abonar una cuota anual fijada en 50 euros, limitada a un vehículo por domicilio.
Por otro lado, según recoge la ordenanza municipal, se prevén otras modalidades: personas arrendatarias empadronadas con al menos un año de antigüedad, empresas con domicilio fiscal local que cuenten con vehículos de renting y trabajadores vinculados a empresas con centro operativo en L'Ametlla podrán beneficiarse de una tarifa reducida de 30 euros. Desde el consistorio se ha remarcado que "el objetivo principal es ordenar la movilidad y no obtener ingresos".
Mejor señalización y gestión centralizada
La gestión del servicio presenta avances notables, destacándose una nueva señalización mediante paneles informativos actualizados. Además, se ha habilitado un punto específico de atención ciudadana dentro de la Oficina de Atención Ciudadana para resolver cualquier duda relacionada con los abonos.
En cuanto a los procedimientos sancionadores, estos han pasado recientemente bajo competencia directa de la Diputación de Tarragona. Actualmente hay unas 1.200 plazas reguladas, cifra estable respecto a años anteriores.
Datos del curso anterior e impacto económico
Los datos registrados durante el período anterior indican que unos 3.500 usuarios formalizaron abonos, hecho que permitió ocupar aproximadamente el 70% de los espacios disponibles por parte de los residentes locales y abonados habituales. El resto del tiempo (un 30%) se destina a garantizar una rotación suficiente para que los visitantes puedan aparcar; cada vehículo utiliza una plaza durante una media estimada de 95 minutos.
En términos económicos, entre ingresos provenientes de los abonos bonificados y tiques vendidos durante la campaña pasada se recaudaron un total cercano a los 142.035 euros. Una vez descontados los gastos vinculados al mantenimiento del servicio, los fondos sobrantes se reinvierten en mejoras urbanísticas como el repintado de los pasos de cebra, creación de espacios reservados para personas con discapacidad o instalación de reductores de velocidad.
Estrategia integral de aparcamiento y movilidad
Esta regulación forma parte de un plan más amplio orientado a descongestionar el centro urbano mediante ampliaciones en zonas gratuitas periféricas como el aparcamiento actualmente en expansión en Pixavaques o el futuro gran aparcamiento principal cercano al núcleo urbano. Este último está en fase final de remodelación gracias a los fondos europeos Next Generation destinados a optimizar accesos viarios y evitar atascos causados por los vehículos dentro del pueblo.
