La muerte de una mujer en el Hospital de Tortosa continúa generando nuevas informaciones que apuntan a un posible caso de violencia machista sostenida en el tiempo. Según la documentación aportada por su hijo a 'LaCiutat', la víctima había sufrido agresiones físicas reiteradas por parte de su expareja, con episodios recientes que habrían derivado en su atención en urgencias pocos días antes de los hechos.
A pesar de los informes médicos y las denuncias interpuestas ante los Mossos d'Esquadra, el hombre había quedado en libertad después de la última agresión. Él se autolesionó después, motivo por el cual quedó también ingresado, mientras que ella acabó muriendo a causa de las heridas, concretamente por una perforación en el bazo. Según denuncia su hijo, el agresor continúa en libertad, a pesar de que ingresado en el hospital después de autolesionarse "por los remordimientos que tiene".
El hombre fue detenido después de que la mujer acudiera a Urgencias por una agresión
Un informe clínico del servicio de urgencias del centro hospitalario indica que la mujer fue atendida el 8 de marzo por una “agresión física intrafamiliar conyugal”. El documento recoge que presentaba contusiones en la zona costal y que ella misma refirió una agresión similar hacía aproximadamente un mes. Aunque las pruebas no detectaron lesiones óseas graves, sí que se constata dolor a la palpación y un contexto de reiteración de los episodios.
Este informe refuerza la versión del hijo, que asegura que las agresiones se habían producido de manera continuada en las últimas semanas.
La mujer, que vivía completamente atemorizada por la violencia de su pareja, llegó a decir que "el día que me tenga que dar, que me dé bien y que me mate, porque si no me dejará mal". El mismo día 8 de marzo, el acusado fue detenido por la agresión a la víctima, pero el día 9, durante una citación para un juicio rápido, la mujer no quiso declarar porque su pareja la había amenazado. El hombre quedó en libertad.
El hijo de la víctima asegura que la mujer se había quejado en reiteradas ocasiones de las agresiones y le detalló que el agresor habría llegado a agarrar a la víctima por la mandíbula y amenazarla con romperla.
Las heridas provocadas por la agresión del 8 de marzo, con perforación del bazo, dejaron a la mujer ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario Verge de la Cinta de Tortosa. Mientras tanto, el hombre fue detenido, pero quedó en libertad con una orden de alejamiento de 300 metros sobre la víctima. El hombre se autolesionó y quedó ingresado en el mismo centro hospitalario.
En paralelo, un acta de declaración ante los Mossos d’Esquadra del día 15 de marzo recoge el testimonio del hijo, que relata cómo había observado “varias veces moratones en la cara, en los brazos y por el cuerpo” de su madre. También explica que, en una llamada telefónica, oyó cómo el hombre le decía "hija de puta, te mataré".
El agresor continúa en libertad
El hijo de la víctima, en declaraciones a 'LaCiutat', ha expuesto que el agresor y asesino de su madre aún continúa en libertad, y viviendo "a 500 metros de ellos" y exige su detención. Pide justicia para su madre y que el hombre "pague", a pesar de que reconoce que "ni con prisión ni con dinero pagará lo que ha hecho".
