El viernes por la tarde se dio el pistoletazo de salida a la XVIII Festa del Mercat en la Plaça d’Amposta con el pregón inaugural desde la plaza del Ayuntamiento que contó con la intervención de Ferran Rebull Barrena, bisnieto de Ricardo Rebull Zaragoza, más conocido como “lo cartero”. Nacido en 1896, fue uno de los primeros ciclistas ampostinos y, más tarde, fue también árbitro de ciclismo y siempre estuvo involucrado en la organización de los eventos ciclistas de la ciudad. Era cartero de profesión y tenía que cruzar el río en barca para poder repartir la mensajería, con su bicicleta, y a las dos de la madrugada. Todo esto en una Amposta donde en los años 40 del siglo pasado se estima que había unas 4.000 bicicletas y unos 9.000 habitantes en la ciudad. Amposta era un municipio rural donde sus habitantes se dedicaban, principalmente, al cultivo del arroz y a la agricultura. A partir del siglo XX, comenzaron a llegar una serie de cambios y modernizaciones que permitirían mejorar y revolucionar la forma de trabajar. El ciclismo fue uno de los deportes que tuvo más arraigo en el territorio porque el uso de la bicicleta era esencial para desplazarse entre los campos de arrozales y entre los pueblos, pero a la vez, también era visto como una forma de ocio y de deporte de competición.
En esta edición, el consistorio ha apostado por dedicarla a los deportes de principios del siglo XX donde, además del ciclismo, también empezaron a tener su incidencia en la sociedad el fútbol o el tenis.
Ayer por la tarde, el Pont Penjant d’Amposta fue el escenario de la recreación histórica de la primera etapa entre Barcelona y Amposta, de 185 kilómetros, que se disputó el 22 de agosto de 1926 con motivo de la 8ª edición de la Volta Ciclista a Catalunya. En aquel momento, era la primera vez que La Volta contaba con seis etapas y era la primera vez que volvía a aceptar la participación de deportistas internacionales. En la etapa ampostina el ganador fue el francés, Samuel Téqui, mientras que la segunda posición fue para el también francés, François Robert, seguido del italiano, Secondo Martinetto. En cuarta y quinta posición estaban los catalanes Muç Miquel y Mariano Cañardo, que era la primera vez que participaba, y que acabaron siendo los segundos y terceros clasificados de la carrera general.
Así pues, ciclistas del Club de Jóvenes Ciclistas de Amposta, el Club BTT Montbike y de la Agrupación de Veteranos Ciclistas de Amposta se vistieron con la indumentaria y maillots de la época, y con los recambios tubulares de la rueda cruzados a la espalda o al cuello, porque en aquellos tiempos aún no existían los vehículos de asistencia en carretera y tenían que ser los mismos corredores quienes se hicieran cargo de solucionar las posibles averías.
En este caso, el itinerario ha tenido una duración de 3,7 kilómetros y ha pasado por la Avenida del Alcalde Palau, C/ del Grau, C/Joan d’Àustria, Av. Aragonesa, Av. de la Generalitat, Av. Josep Tarradellas y Av. De La Ràpita, finalizando la carrera delante del Hotel Montsià.
El acto ha contado con la asistencia del alcalde de Amposta, Adam Tomàs, que ha sido el encargado de recibir a los corredores y de entregar los premios. Tomàs ha destacado la importancia que ha tenido el deporte en el municipio a lo largo de la historia porque “deportes como el ciclismo o el fútbol transformaron los hábitos de ocio y reforzaron los vínculos entre los habitantes del municipio. Estas primeras expresiones ahora forman parte del patrimonio cultural e identitario que recuperamos durante la Festa del Mercat para homenajear la historia de nuestros antepasados”.
Por su parte, el secretario general de La Volta Catalunya, Víctor Mur, ha agradecido que Amposta “haya tenido esta bonita iniciativa de recrear la etapa de hace 100 años entre Barcelona y Amposta” y que “ojalá puedan volver a celebrarlo dentro de 100 años más”. Mur ha puesto también en valor el hecho de que Amposta haya continuado formando parte de uno de los municipios por donde pasa La Volta y su apuesta convincente por el uso de la bici.
Más allá del deporte, la Festa del Mercat en la Plaza acoge también un mercado de época con puestos de artículos y alimentación y una muestra de oficios artesanos como vidrieros, alfareros, hilanderos o impresores, entre otros, alrededor de la plaza del Ayuntamiento. Durante los días de la fiesta son habituales los talleres, los juegos tradicionales, las vueltas en carro o los bailes tradicionales. Un año más, se ha celebrado el espectáculo de cabaret del Ampolino, en el Auditorio de la Fila; el concurso de escaparates; la Cena a Ciegas o el concurso Pepito Canes a la mejor indumentaria de época.
Como novedades, se ha podido visitar la exposición “Ciclismo y fútbol en Amposta. Deportes centenarios”, en el Museu de les Terres de l’Ebre; la exposición fotográfica de la historia del FC Amposta en la taberna del FC Amposta; el espectáculo inmersivo “Cuando el miedo toma forma” de la Escola de Teatre i Circ d’Amposta; y la ruta con el barco de La Perla “Historias y leyendas del río a bordo del vapor Anita”.
