Amposta inicia un programa para prevenir la fragilidad en personas mayores

El programa se dirige a personas de 65 años o más, autónomas en las actividades básicas de la vida diaria, que presenten signos iniciales de fragilidad como cansancio, pérdida de peso involuntaria, problemas de memoria, entre otros

23 de febrero de 2026 a las 14:51h

Amposta inició el pasado jueves, 19 de febrero, un nuevo programa de abordaje de la fragilidad inicial dirigido a personas mayores de 65 años, una iniciativa que tiene como objetivo promover el envejecimiento saludable, prevenir la discapacidad y mejorar la calidad de vida de la población.

El envejecimiento es uno de los grandes retos sociales y económicos de Europa, con un incremento progresivo de la demanda de los servicios sanitarios y sociales. En este contexto, desde la Dirección Estratégica de Atención Primaria y Comunitaria de Catalunya se impulsan proyectos centrados en la promoción de la salud y la prevención para garantizar la sostenibilidad de los sistemas. En este marco, Atención Integrada Amposta —con la participación de los Servicios Sociales del Ayuntamiento y del CAP Amposta— desarrolla este programa con la finalidad de detectar precozmente la fragilidad e intervenir de manera coordinada mediante recursos sanitarios, sociales y comunitarios.

La fragilidad inicial no es una enfermedad, sino una condición dinámica y potencialmente reversible que aumenta el riesgo de eventos adversos como caídas, hospitalizaciones o pérdida de autonomía. La detección precoz y la intervención proactiva son clave para evitar su evolución.El programa tiene una duración de 12 semanas y se desarrolla en el Aula Km 0 de Amposta, cada jueves de 10 a 11.30 h. Incluye un plan de intervención multicomponente, personalizado y dirigido por profesionales de diferentes ámbitos. Entre las acciones previstas se encuentran:

  • Promoción de hábitos nutricionales saludables
  • Mejora de la higiene del sueño
  • Ejercicio físico para trabajar fuerza, equilibrio y resistencia
  • Estimulación de la reserva cognitiva
  • Revisión y atención farmacológica centrada en la persona

Intervenciones para prevenir la soledad no deseada y reforzar los vínculos sociales

El programa se dirige a personas de 65 años o más, autónomas en las actividades básicas de la vida diaria, que presenten signos iniciales de fragilidad como cansancio, pérdida de peso involuntaria, dificultades para hacer actividad física, problemas de memoria, marcha lenta o primeras caídas.

La detección se realiza desde el CAP, los Servicios Sociales Básicos y el tejido comunitario, como asociaciones o centros cívicos. El proceso incluye un cribado inicial, una valoración geriátrica integral, el diseño de un plan de intervención, la prescripción social y el seguimiento posterior.

Con esta iniciativa, Amposta refuerza su modelo de atención integrada y comunitaria, apostando por la prevención y el trabajo coordinado para garantizar un envejecimiento más saludable y activo.

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