L'Ametlla de Mar ha activado el dispositivo de limpieza del litoral para garantizar el mantenimiento de playas y calas durante la temporada de verano. El servicio cubre los 18 kilómetros de costa del municipio, un tramo especialmente extenso y complejo por la gran variedad de espacios que incluye, desde playas urbanas de arena fina hasta calas pequeñas, rocosas y con accesos más difíciles.
Esta diversidad obliga a organizar los trabajos de manera diferenciada según las características de cada punto y el uso que hacen de ellos los bañistas. Las playas urbanas y las que disponen de bandera azul cuentan con limpieza diaria, mientras que en otras zonas del término municipal la frecuencia se establece cada dos o tres días.
Los fines de semana, cuando aumenta la afluencia de personas al litoral, el servicio se refuerza especialmente con la retirada de bolsas de basura de las papeleras.
Un dispositivo adaptado a las calas
A diferencia de municipios con grandes playas continuas, L'Ametlla de Mar tiene que trabajar sobre una costa muy fragmentada, con más de veinte calas y espacios de dimensiones reducidas. Por este motivo, el servicio evita en muchos casos la maquinaria pesada y utiliza medios adaptados que permiten intervenir sin dañar el entorno.
El equipo está formado por cinco operarios, que comienzan la jornada entre las cinco y las seis de la madrugada. El objetivo es que las playas estén en condiciones antes de la llegada de los primeros usuarios.
Los trabajos se realizan con el soporte de dos tractores. Uno incorpora un rastrillo para acondicionar la arena, mientras que el otro dispone de un peine especial para retirar piedras, colillas y otros residuos acumulados en la superficie.
La posidonia, un elemento natural del litoral
El servicio también prevé actuaciones extraordinarias después de temporales, especialmente cuando el mar arrastra grandes cantidades de algas o restos vegetales hasta la arena. En estos casos, se puede reforzar la limpieza con maquinaria externa para agilizar su retirada.
Aun así, el consistorio recuerda que la presencia de posidonia en el litoral es un fenómeno natural y un indicador de la buena calidad del agua y de la riqueza biológica del medio marino. Esta vegetación marina contribuye a proteger las playas y a reducir la pérdida de arena, aunque en determinados puntos se retira para mejorar la comodidad de los bañistas.
Medidas de ahorro de agua
En el contexto actual de necesidad de ahorrar recursos hídricos, el Ayuntamiento de L'Ametlla de Mar ha optado por mantener en funcionamiento los lavapiés en lugar de las duchas tradicionales. La medida permite ofrecer un servicio básico a los usuarios de las playas con un consumo de agua más reducido.
Paralelamente, se han realizado tareas de mantenimiento y reparación de canalizaciones en varios puntos del litoral, como Cala Vidre y Cala Pepo, para garantizar el buen funcionamiento de los servicios durante los meses de más afluencia.
Con este dispositivo, L'Ametlla de Mar busca mantener en buen estado sus playas y calas, preservar el entorno natural y dar respuesta al incremento de usuarios que recibe el municipio durante el verano.