La 29ª Fiesta del Renacimiento de Tortosa apuesta este año por abrir al público nuevos lugares históricos que ponen en valor el esplendor del siglo XVI en la ciudad. Entre las novedades destaca la apertura de los túneles subterráneos del castillo de la Suda, donde se lleva a cabo un viaje teatralizado a través del tiempo con diversos personajes que evocan este enclave emblemático.
Esta ampliación de espacios visitables incluye también otros puntos recuperados recientemente, como la nave del antiguo balneario de en Porcar, la terraza de los arbotantes situada en el ábside de la catedral, así como el campo de la Torreta. En palabras del concejal encargado de la organización, Jordi Jordan, "La Fiesta del Renacimiento es el momento ideal para darlos a conocer al gran público".
Túneles de la Suda: teatro e historia subterránea
Dentro del marco de esta edición, Tortosa se adentra durante este fin de semana en el siglo XVI gracias también a la accesibilidad a zonas hasta ahora cerradas. Los túneles que recorren el subsuelo del castillo forman parte de un proyecto restaurador liderado por Paradores de España y acogen una docena de actuaciones escénicas a cargo de la compañía aragonesa Teatro Los Navegantes.
Cuatro actores interpretan múltiples figuras históricas que guían a los visitantes por los diferentes espacios subterráneos. Estas galerías tuvieron usos diversos, desde almacenar alimentos y moler grano hasta retener prisioneros.
Afluencia récord y experiencias sorprendentes
El aforo para estos pases se agotó en menos de 24 horas. Visitantes como Raquel Millán, procedente de Cerdanyola del Vallès, han expresado sorpresas positivas: "Venía a ver un castillo y lo que no sabía es que iba a ver los sótanos. La verdad es que me ha parecido muy interesante porque es una manera diferente de conocer la historia. Los personajes iban apareciendo, lo han hecho fantástico, son muy buenos y te hacen que te metas dentro de la historia como si fueras un personaje más", ha declarado a la ACN.
El arte dramático al servicio del rigor histórico
Los componentes de Los Navegantes, veteranos en esta fiesta después de casi una década participando con interpretaciones diversas, realizan un trabajo documental intenso para garantizar fidelidad a los hechos históricos según explica Jesús Pescador: "Todas nuestras representaciones tienen puntos en común con el presente; este año, por ejemplo, hemos contado con Albert Einstein como narrador que utiliza la teoría de la relatividad para llevarnos entre diferentes épocas mientras recorremos los túneles".
Pendiente de la renovación integral del Parador y acceso a los espacios patrimoniales
La organización está pendiente de que llegue el momento de iniciar las obras completas en el Parador Nacional de Tortosa, previstas para el próximo año. Jordi Jordan ha explicado que confían poder negociar para que las pasarelas nuevas construidas sobre las murallas permanezcan accesibles durante todo el periodo rehabilitador.
Además de los túneles subterráneos, otros lugares recuperan protagonismo dentro del programa festivo: las murallas exteriores —con acceso libre—; la terraza de los arbotantes restaurada recientemente; y el campo de la Torreta donde tendrán lugar actividades nocturnas.
Más actividades y retos climatológicos en esta edición
La edición actual presenta una programación formada por setenta actividades aproximadamente, treinta de ellas completamente nuevas. La temática central gira en torno a las artes renacentistas vinculadas con Tortosa en el siglo XVI. De cara a los actos previstos para el trigésimo aniversario el próximo año se espera añadir propuestas innovadoras manteniendo siempre un fuerte compromiso con el rigor histórico.
Ante temperaturas superiores a los treinta grados durante estas jornadas festivas, la alcaldesa Mar Lleixà ha reconocido que "el debate sobre un hipotético cambio en las fechas está encima de la mesa, pero todavía no se ha tomado ninguna decisión porque son cuestiones que requieren mucho cuidado".
El impacto económico consolidado según estudio universitario
La alcaldesa también ha destacado los resultados extraídos de un estudio elaborado por la Universitat Rovira i Virgili (URV), según los cuales este evento genera un impacto económico directo estimado en 7,7 millones de euros solo dentro de Tortosa —una cifra que sube hasta los 10 millones si se considera toda el área territorial ebrense—.
