Ayer, 28 de abril de 2026, a primera hora de la mañana, el Ayuntamiento de Solsona constituyó oficialmente el Comité de evaluación y seguimiento del programa integral destinado a la intervención del casco antiguo. Este órgano está presidido por Carles Martí, comisionado para el impulso de las políticas urbanísticas, ambientales y sociales en los barrios y pueblos, mientras que la alcaldesa, Judit Gisbert, ejerce la vicepresidencia.
Composición y objetivos del Comité
Además de los representantes municipales, forman parte de este comité la delegada del Gobierno en Lleida, Elia Tortolero, así como diversos técnicos y cargos vinculados a los departamentos de la Generalitat en los ámbitos del urbanismo, vivienda, transición ecológica y acción comunitaria. También participan el coordinador general de la Diputación de Lleida, representantes de la Unidad Básica de Intervención Comunitaria (UBIC) y vecinos del barrio.
El objetivo principal es garantizar un seguimiento colegiado y constante de los diferentes proyectos que conforman el programa llamado “El núcleo que late”. Esta iniciativa contempla una inversión global prevista en 12,5 millones de euros hasta el año 2030, con una treintena de intervenciones planificadas en el centro histórico y las zonas adyacentes.
Líneas estratégicas y financiación prevista
Esta propuesta se enmarca dentro del marco general del Plan de barrios y villas 2025-2029. En este contexto, Solsona ha sido seleccionada entre los veinte municipios catalanes beneficiarios. Del total presupuestado, la Generalitat aportará aproximadamente 8,59 millones de euros, mientras que el resto será sufragado mediante fondos municipales complementados con colaboraciones privadas.
Mecanismos operativos: Oficina local del Plan de barrios
Dentro de las tareas abordadas durante la sesión inaugural se destacó especialmente la creación inminente de la Oficina local del Plan de barrios. Actualmente se encuentra en fase avanzada la elaboración de los pliegos para contratar el personal técnico que gestionará esta oficina. Esta estructura funcionará en estrecha coordinación con los servicios técnicos municipales existentes para asegurar una ejecución adecuada de los trabajos previstos.
Zonificación geográfica de los proyectos
Todas las actuaciones se centrarán primordialmente en el casco antiguo, pero también se extenderán a espacios clave como la plaza del Camp, el puente sobre el río Negro —donde está prevista una pasarela para peatones y ciclistas—; asimismo se mejorará el aparcamiento situado en las Moreras junto con el entorno fluvial adyacente; finalmente se incluye también el pasaje Guitart dentro de este paquete de actuaciones.
Dedicación presupuestaria: Vivienda, espacio público y cohesión social
Se observa un gran esfuerzo inversor en materia de vivienda: aproximadamente 4,5 millones de euros serán destinados a rehabilitar más de 230 pisos vacíos existentes en el barrio antiguo. El objetivo es mejorar sustancialmente tanto las condiciones de habitabilidad como aspectos relacionados con la accesibilidad universal y eficiencia energética.
- Rehabilitación emblemática: Cal Manel y Cal Metge Solé contarán con una inversión conjunta superior a los 2 millones de euros (exactamente 2,2 M€). Estos inmuebles se destinarán a usos administrativos y socioculturales.
- Nuevas infraestructuras: La construcción de una pasarela para peatones y bicicletas sobre el río Negre dispondrá de un presupuesto próximo a los 1,2 millones de euros.
- Plaça Major: Se prevé invertir más de un millón (1,1 M€ exactos) para revitalizar este espacio central potenciándolo como eje comercial referente.
- Medio ambiente urbano: La transformación integral en torno al río Negre junto con el aparcamiento Les Moreres contará con casi medio millón (500.000 euros).
- Además se incorporan medidas específicas encaminadas a renaturalizar plazas públicas así como mejorar significativamente tanto la movilidad interna como la accesibilidad generalizada.
Acercamiento sociocomunitario y transición ecológica
Dentro de este programa también se incluye un amplio abanico de acciones orientadas a reforzar la cohesión social mediante iniciativas dirigidas tanto a dinamizar locales comerciales vacíos —fomentando actividades económicas próximas— como a promover campañas relacionadas con salud comunitaria o convivencia ciudadana.
Así mismo destaca la incorporación progresiva de medidas vinculadas al desarrollo sostenible; entre estas sobresale especialmente la constitución prevista de una comunidad energética municipal destinada a optimizar recursos renovables locales.