El Ayuntamiento de Solsona está adoptando diversas medidas en la urbanización Mirasol y la zona deportiva y del Turó de Sant Magí con el objetivo de mejorar allí la seguridad a raíz de la ola de robos con fuerza en domicilios que ha afectado estos sectores durante el otoño y el invierno.
El consistorio trabaja coordinadamente con la Policía Local y los Mossos d’Esquadra después de que en febrero llegara por escrito a los representantes municipales la inquietud vecinal generada por los seis robos registrados en 2025 y los tres de este año y que el mes pasado motivaron la recogida de 150 firmas.
Entre las acciones impulsadas, destaca el incremento del patrullaje policial en la zona, de forma coordinada entre ambos cuerpos de seguridad, con la voluntad de cubrir la máxima franja horaria y el ámbito más amplio posible.
Paralelamente, se ha encargado un estudio lumínico para reforzar el alumbrado público de estos lugares, atendiendo una de las principales demandas vecinales en materia de seguridad. Esta actuación debe permitir identificar puntos oscuros y mejorar la visibilidad en diversas calles y espacios.
También se ha requerido el cierre de dos parcelas vacías situadas en la calle de Guillem Ros, por donde se cree que algunos ladrones habrían accedido a viviendas. De manera provisional, el Ayuntamiento ha ejecutado el cierre hasta que los propietarios asuman esta actuación de forma definitiva.
Asimismo, se ha elaborado y distribuido en los domicilios un folleto con consejos de seguridad para prevenir robos, con recomendaciones prácticas dirigidas a la ciudadanía, especialmente para los vecinos de casas aisladas y adosadas, y que se hará llegar también a otros sectores del municipio.
Participación vecinal
Este conjunto de medidas se ha reforzado con la participación directa del vecindario. Después de una primera reunión, el 11 de febrero, de representantes municipales, cuerpos de seguridad y portavoces de los vecinos, el pasado viernes se celebró un segundo encuentro, en este caso abierto a todos los residentes de la urbanización del Mirasol y del sector de la zona deportiva-Turó de Sant Magí, a la cual asistieron unas sesenta personas.
El objetivo de la última sesión era poner al día al vecindario sobre las acciones emprendidas y trasladarles diversos consejos de seguridad. Asistieron la alcaldesa, Judit Gisbert; la concejala de Gobernación y adscrita al Mirasol, Esther Espluga; el subjefe de la comisaría de los Mossos d’Esquadra de Solsona, Josep Pere Aymerich, y el cabo jefe de la Oficina de Relaciones con la Comunidad, Josep Padullers; Eliseu Ribalta, jefe de la Policía Local, así como los concejales de barrio Albert Colell y Jordi Sendarrubias.
Josep Pere Aymerich explicó a los vecinos que el modus operandi de los robos apunta a grupos organizados provenientes del extranjero, que se desplazan diariamente a municipios diferentes. Según detalló, estos hechos se concentran habitualmente entre los meses de octubre y marzo, coincidiendo con el horario de invierno, y sobre todo entre las seis de la tarde y las diez de la noche, cuando la falta de luz en el interior de las viviendas permite detectar si están vacías. En este sentido, advirtió que “este tipo de robos se producen cada vez más en el conjunto de Cataluña”.
Aymerich aseguró que a pesar de la acumulación de casos en pocos meses, “el nivel delincuencial de Solsona, en comparación con otros municipios con el mismo volumen de habitantes, es de los más bajos, por debajo de la media”.
Esconder las joyas y el dinero en lugares seguros de la casa, reforzar los cierres de ventanas y las puertas de los balcones, dejar alguna luz encendida o con temporizador cuando se sale de casa, instalar cámaras de seguridad y luces con sensores de movimiento en la zona del patio o jardín y llamar al momento a la policía en caso de detectar personas sospechosas en el barrio. Estos son algunos de los consejos que se trasladaron a los vecinos en la sesión informativa.
Tanto la alcaldesa, Judit Gisbert, como el jefe de la Policía Local, Eliseu Ribalta, reafirmaron su compromiso de continuar trabajando de manera conjunta entre todos los agentes y el vecindario para prevenir los robos y reforzar la percepción de seguridad. El consistorio mantendrá el seguimiento de las medidas adoptadas y no descarta impulsar nuevas acciones en función de las necesidades que se puedan detectar.