Prisión provisional sin fianza para el acusado de asesinar a su pareja embarazada en Manresa

17 de mayo de 2023 a las 21:19h

La magistrada del juzgado de Manresa ha ordenado prisión provisional comunicada y sin fianza para el presunto autor del asesinato de su pareja en Manresa.

Los Mossos lo detuvieron el lunes y este miércoles se ha negado a declarar ante el juez. Los hechos ocurrieron hace diez días, cuando la mujer, embarazada de unos cuatro meses, fue encontrada muerta en el piso donde convivía con su pareja, en la calle Gaudí de la capital del Bages.

Los resultados forenses y la investigación lo apuntaron como principal sospechoso. Lo definen como una persona "agresiva" y se detalla que obligó a un amigo a llamar al 112 diciendo que la mujer se había caído por las escaleras. La causa, que no se ha declarado secreta, está abierta por un delito de homicidio consumado.

El caso lo lleva el Juzgado de Violencia sobre la mujer número 1 de Manresa. Según el documento de diligencias previas, la llamada al 112 la hizo un amigo del detenido, por indicación de él mismo, alrededor de las nueve de la mañana del 6 de mayo. Avisaba de que la mujer estaba embarazada de cuatro meses y que se había caído por las escaleras interiores de la vivienda -cuando en realidad son sólo tres escalones que separan la cocina del comedor- y que se había golpeado la cabeza. Cuando llegaron los sanitarios, los dos hombres estaban allí, fuera del domicilio y "aparentemente calmados y fumando".

Una vez en el domicilio, ya vieron que la mujer estaba en una posición antinatural e incompatible con una caída como la que habían descrito. El médico del SEM que la inspeccionó detectó dos traumatismos evidentes en la cara y en el abdomen. El médico forense de guardia también descartó una caída y lo atribuyó a una "asfixia mecánica" por las marcas alrededor del cuerpo de la víctima y otros indicios.

Durante las primeras diligencias instructoras también aparecieron otros indicios que descartaban la caída, como restos de sangre fuera del lugar donde había aparecido el cuerpo y también signos de que alguien había fregado el suelo de la cocina, aunque también aparecieron huellas en la zona limpiada. "Todo apunta a que alguien movió el cuerpo de la fallecida desde la zona de la cocina hasta las escaleras para simular una caída accidental".

Según las primeras hipótesis, la víctima habría ido a una fiesta en casa de su expareja. Allí también estaban el arrestado y actual pareja de la víctima, otro conocido y el amigo que llamó al 112 alertando de la muerte de la chica. Los hombres habrían consumido droga y alcohol. El detenido y la víctima se marcharon de la fiesta "gritando y discutiendo" y que la pelea continuó en casa. "Todo apunta a que fue por celos porque ella quería volver con su expareja".

Por otra parte, se habla de indicios "muy fundamentados" de que el detenido estuvo revisando el móvil de ella y que descubrió una conversación con la expareja donde ella le decía que le habría gustado quedarse más rato, que le quería y otras expresiones de afecto. Unos mensajes que, según el relato policial, su expareja no habría contestado por miedo a que el detenido se pusiera violento.

Seguidamente, alrededor de las tres de la madrugada, la chica llamó a una prima. Le dijo que no estaba bien y hablaron de pasar la noche en su casa. Mientras hablaba, el detenido le quitó el móvil y se puso a hablar con la prima. Fue la última persona con quien contactó antes de morir. La hipótesis es que el investigado la golpeó a continuación, provocándole lesiones mortales en la cabeza y abdomen alrededor de las tres y media de la madrugada.

Después, el detenido volvió a aquella fiesta en casa del ex de la chica. Al llegar, manifestó que la había dejado "borracha y durmiendo", un hecho que les sorprendió dado que ella no había bebido aquella noche tal como explicaron posteriormente al juez. También les extrañó que tardara tanto rato a pesar de que las dos viviendas estaban muy cerca. Relatan que él se drogó a continuación con cocaína que había traído y que estaba "muy nervioso". También afirman que estaba todo el rato hablando con el hombre que dio el aviso a los servicios médicos.

En el escrito también se explica que, sobre las seis y media, el detenido ordenó a este amigo que le acompañara a casa. Al llegar, sin embargo, le dijo que esperara a entrar, un hecho que le llamó la atención. Decidió ir a tomar un café a un bar cercano y, mientras esperaba en la terraza, oyó que el detenido hablaba con su madre por teléfono con las manos libres y le decía que "había hecho algo muy grave". Ella le respondió que ya le había dicho que "no se pusiera tan nervioso con ella".

Al cabo de poco, el detenido, muy nervioso, le dijo de ir a comprar tabaco y cerveza y después le dejó entrar en la vivienda donde le explicó que la mujer se había caído por las escaleras. Le pidió al amigo que le mirara si tenía pulso, le respondió que no, y acto seguido se puso muy agresivo (le propinó dos puñetazos) y le ordenó que llamara al 112. La llamada quedó grabada y se oye de fondo cómo él le va indicando qué debe decir.