La plaza de Sant Pere de Berga ha vuelto a arder este domingo por la noche con la última Patum Completa de las fiestas de Corpus. Más de 6.000 personas han llenado el espacio para vivir el último gran estallido de fuego, música y saltos de una celebración que, durante cinco días, ha convertido la capital del Berguedà en el epicentro de la cultura popular catalana.
Los Turcs i Cavallets, las Maces, las Guites, l’Àliga, los Nans Vells, los Gegants y los Nans Nous han despedido la fiesta al ritmo del Tabal y de las melodías de la Cobla Ciutat de Berga. Uno de los momentos más esperados ha sido, un año más, el salto de Plens, que ha transformado la plaza en un auténtico mar de fuego.
400 kilos de pólvora en cinco días
La Patum comenzó el miércoles con el pasacalles y ha terminado este domingo de madrugada con la Patum Completa. Durante estos días se han quemado cerca de 400 kilos de pólvora, más de un centenar solo en la jornada final.
La fiesta también ha dejado diversas asistencias sanitarias. Según los datos facilitados, la Cruz Roja atendió el sábado a 129 personas, principalmente por contusiones, quemaduras, heridas y esguinces. El Hospital de Berga registró 13 asistencias vinculadas a la Patum, sobre todo entre el atardecer y la noche.
La Creu de Sant Jordi, sobre la mesa
La consejera de Cultura, Sònia Hernández, ha asistido a la fiesta desde el balcón del Ayuntamiento y ha anunciado que propondrá que la Patum reciba la Creu de Sant Jordi, una distinción que el alcalde de Berga, Ivan Sànchez, ya había reclamado anteriormente.
Hernández también ha reafirmado el apoyo de la Generalitat a la celebración con la aportación económica más alta hasta ahora, de 200.000 euros. Según ha explicado, este incremento se enmarca en unos presupuestos que prevén un aumento de los recursos destinados al Departamento de Cultura.
Impulso al futuro Archivo Comarcal del Berguedà
La visita de la consejera también ha servido para anunciar una subvención directa de 310.000 euros para redactar el proyecto básico y ejecutivo del futuro Archivo Comarcal del Berguedà, una infraestructura largamente reivindicada en el territorio.
El Ayuntamiento propone ubicarlo en los edificios de la antigua Escac y del Ateneu, en la plaza de Sant Pere. Según el alcalde, el proyecto permitirá rehabilitar dos inmuebles emblemáticos del Barri Vell y dar respuesta a una demanda histórica sin un gasto directo para el consistorio.
El futuro equipamiento también prevé una sala polivalente para acoger exposiciones vinculadas a la Patum, conferencias y otras actividades culturales. La Generalitat calcula que entre el 2026 y el 2028 se podrán completar los proyectos técnicos e iniciar posteriormente la licitación de las obras.