Novedades sobre el asesinato en Piera: Los forenses descartan una enfermedad mental en el acusado

Los médicos destacan una "planificación elaborada" y una muerte por los impactos en la cabeza con un objeto contundente

07 de mayo de 2026 a las 13:45h
Actualizado: 07 de mayo de 2026 a las 13:45h

Los médicos forenses han declarado al cuarto día al juicio que se celebra en la Audiencia de Barcelona que el acusado de matar y descuartizar a su compañero de piso en Piera en diciembre de 2022, no padecía ninguna enfermedad mental ni “ninguna alteración de la capacidad cognitiva” que le impidiera controlar su forma de actuar aquel día. Declaración que contradice la versión que dio este lunes el acusado cuando confesó los hechos y alegó sufrir trastorno mental.

Los médicos han descartado también que estuviera “perturbado” y han dado por hecho que conocía las consecuencias de los hechos. Aseguran que la decisión de descuartizar y quemar el cuerpo demuestra una “planificación muy elaborada para ocultar las señales”. Durante las periciales, también se ha confirmado que la víctima murió por los impactos repetidos con un objeto en la cabeza, que le ocasionaron hasta 16 cortes.

Ninguna enfermedad mental

El acusado explicó que los días previos había consumido alcohol y drogas, y posteriormente comenzó a sufrir episodios de alteración mental, con alucinaciones auditivas y sensaciones de persecución. Basándose en los informes elaborados en la cárcel y con la entrevista personal que le hicieron, los forenses han ratificado que no tiene ninguna discapacidad intelectual ni tampoco les constan informes previos sobre tratamientos psiquiátricos. También han asegurado que el acusado en ningún momento les comentó que actuara contra su compañero porque sentía que alguien lo quería atacar.

El abogado de la defensa ha propuesto la declaración del terapeuta que lo trató durante la prisión preventiva en un intento de documentar posibles trastornos de personalidad. El psicólogo, que lo atendió en 2023, ha explicado que todo lo que trabajó con él fue al margen de los hechos por los que se le juzga y que nunca habló de ellos siguiendo el procedimiento de la prisión preventiva. Durante la estancia en prisión, ha confirmado que el acusado, puntualmente, consumía drogas y que, cuando estaba bajo sus efectos, “tendía a aislarse”  y “estar fuera de la realidad”.

Una muerte violenta

La médica forense que participó en los dos levantamientos de cadáver, ha confirmado que la víctima sufrió una muerte violenta y que el autor intentó eliminar los restos sin éxito. La víctima no presentaba signos de defensa ni tampoco se encontraron restos biológicos ni pruebas de agresión sexual.

Tenía 16 lesiones en la cabeza, fruto de una acción continuada con un objeto contundente (posiblemente un martillo), causando lesiones laterales y frontales que le habrían causado una muerte por traumatismo craneoencefálico. Con relación a la forma en que cortó el cuerpo ya una vez muerto, los médicos coinciden en que fueron cortes “limpios y perfectamente seccionados” con un arma afilada. El tercer tipo de lesiones que presentaba el cuerpo eran quemaduras cuando el autor intentó, sin éxito, eliminar el cuerpo carbonizándolo.

Los informes de las periciales coinciden con lo que explicó el acusado durante su confesión. Según su relato, atacó primero a la víctima con un cuchillo y, posteriormente, con un martillo y después utilizó una motosierra para seccionar el cadáver con la intención de deshacerse de él y trasladar los restos fuera de la vivienda.

Fiscalía pide prisión e indemnización

La Fiscalía pide para el acusado 23 años y 5 meses de prisión por un delito de asesinato con la agravante de la gravedad de los hechos. El ministerio público también solicita una indemnización de 150.000 euros para los familiares de la víctima y libertad vigilada durante 5 años una vez cumplida la condena.

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Anna Hernández Coll
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