Un agente de los Mossos d’Esquadra resultó herido grave este lunes al mediodía durante una intervención policial en el barrio del Remei de Vic. Los hechos tuvieron lugar en un portal de un bloque de pisos de la ronda dels Ausetans, donde una patrulla uniformada acudió para dar apoyo a dos agentes de paisano que estaban haciendo una detención.
La situación se descontroló cuando los agentes de la unidad de investigación intentaron arrestar a dos hermanos, de 20 y 21 años, vecinos de Vic y conocidos policialmente. Uno de ellos tenía una orden de detención pendiente y ambos acumulaban antecedentes por delitos como robos con fuerza, robos violentos, lesiones y atentado contra agentes de la autoridad.
Según ha avanzado ElCaso.cat, en el momento de la intervención uno de los hermanos se abalanzó sobre una agente de paisano, que acabó en el suelo y pidió auxilio por emisora. Mientras tanto, su compañero intentaba reducirlo y el otro hermano también intervino de manera violenta, dando patadas a los policías e intentando impedir la actuación.
Una reducción muy complicada
Los refuerzos de la Unidad de Seguridad Ciudadana de Vic llegaron poco después al lugar de los hechos. Uno de los agentes uniformados entró en el portal e intentó reducir a uno de los detenidos, que opuso una fuerte resistencia.
Durante el forcejeo, según las mismas informaciones, el arrestado habría intentado acceder en varias ocasiones al arma reglamentaria del agente, poniendo la mano en la funda con la voluntad de extraerla. También le habría amenazado gravemente a él y a su familia.
La reducción requirió la intervención de más dotaciones de los Mossos. Finalmente, los dos hermanos pudieron ser inmovilizados y esposados. Durante la actuación, algunos familiares de los detenidos también habrían intentado dificultar el arresto, hasta el punto de coger a uno de los agentes por la cintura para evitar que trasladara a uno de los arrestados hasta el vehículo policial.
17 puntos de sutura y varios agentes heridos
El agente herido no se dio cuenta de la gravedad de las lesiones hasta que ya trasladaba a uno de los detenidos hacia el coche policial. Fue entonces cuando vio que tenía un corte importante en el brazo. También sufrió lesiones en los dedos de las manos, compatibles con pinchazos o presiones con algún objeto durante el forcejeo.
El policía tuvo que ser asistido y necesitó 17 puntos de sutura, aunque se encuentra fuera de peligro. Además, una agente de investigación sufrió contusiones y un latigazo cervical tras ser arrastrada por el pelo, mientras que tres agentes más acabaron con policontusiones en los brazos, las piernas y las rodillas.
Los dos arrestados, muy conocidos por la policía en la zona de Vic, fueron detenidos por delitos de atentado contra los agentes de la autoridad, resistencia, desobediencia, lesiones y amenazas. En el caso de uno de ellos, también se le investiga por su presunta vinculación con varios robos con fuerza en domicilios de Osona.
La investigación continúa abierta y los Mossos no descartan que pueda haber más personas implicadas en estos robos.