La acusada de matar a su prima a puñaladas en El Pont de Vilomara i Rocafort en 2020 ha quedado en libertad provisional. Así lo ha ordenado el juez, que ha decidido dejar sin efecto la medida si bien le ha prohibido comunicarse o acercarse a menos de 1.000 metros a los hijos de la víctima, según publica Regió7 y ha podido confirmar ACN.
La acusación particular ha presentado un recurso de súplica contra la decisión del juez.
El abogado, Sergi Roca, ha señalado a ACN que es una "temeridad" hacerlo justo antes de decidir sobre los hechos. Además, también ha alertado del riesgo de fuga que puede haber y "el componente de peligrosidad por su estado mental". La medida llega cuando faltan pocos días para que el juez dicte sentencia.
La argumentación del magistrado es que la duración máxima de la prisión provisional no puede superar la mitad de la pena de prisión que se acabe decidiendo por sentencia. La mujer ingresó en prisión en julio de 2020 en un centro penitenciario con psiquiátrico.
El jurado popular la declaró culpable de homicidio al considerar que había quedado probado que la mujer vivía en casa de la víctima y que fue responsable de su muerte después de asestarle 45 puñaladas en diferentes partes del cuerpo. Sin embargo, consideró que en aquella época la acusada presentaba varios trastornos mentales. Por eso no vieron alevosía ni ensañamiento en la muerte de su familiar. A pesar de todo, el jurado popular no descartaba "la posibilidad de que tuviera momentos de conciencia" y por tanto, cerraban la puerta a una suspensión de la pena.
Las acusaciones particulares pidieron una condena de 9 años y 364 días de prisión mientras que la defensa pidió la absolución. A raíz de la decisión del juez de dejarla en libertad provisional, las acusaciones particulares han presentado recurso de súplica contra la decisión.
