Los hermanos de Sallent que intentaron suicidarse saltando desde el balcón de un tercer piso hacía tiempo que vivían en una situación insostenible. Uno de ellos consiguió lo que quería y murió, pero su hermana sigue ingresada en el hospital.
En las últimas horas se han conocido varias informaciones sobre el caso, siendo probablemente la más importante que una de las víctimas estaba haciendo una transición de género y pidió a sus compañeros que lo trataran como un niño y que se llamaba Iván.
Este hecho complicó aún más la situación e hizo que los dos hermanos comenzaran a sufrir insultos e incluso agresiones físicas por parte de algunos compañeros de la escuela, una información que ya han confirmado algunos alumnos y padres del centro, aunque desde la escuela insisten en el hecho de que no sabían nada.
La madre de un alumno del centro confirmó a medios como Telecinco que los dos hermanos recibían insultos, primero por su origen —la familia es argentina, aunque hacía unos años que se habían establecido en Sallent— y después por la identidad sexual de uno de los hermanos.
Él quería que la gente lo tratara como un niño y se dirigieran a él como Iván, y así lo hizo saber a los compañeros, al mismo tiempo que también se cortó el pelo.
Algunos compañeros reían y se burlaban de él, llamándolo como "Ivana", e incluso llegaron a agredirlo físicamente, golpeándolo contra una pared. También reían de su situación económica, ya que la familia vivía en un piso ocupado.
Así, los dos hermanos estaban siendo víctima de acoso por causas racistas o xenófobas y por causas económicas. Y uno de ellos, también, por causas de identidad sexual.
Iván, a pesar de que ambos recibían asistencia psicológica, no aguantó más la situación y decidió suicidarse, y su hermana, que no quería quedarse sola, decidió saltar desde el tercer piso con él por solidaridad.