El Consejo Comarcal de Osona, propietario del Monasterio de Sant Pere de Casserres, un conjunto benedictino datado en el siglo XI, ha advertido que la situación económica actual puede derivar en su cierre al público si no se obtiene una financiación mínima que permita garantizar su mantenimiento básico. Según ha publicado NacióDigital, la administración comarcal dispone de un presupuesto anual para la gestión del monasterio de unos 77.000 euros, mientras que los gastos básicos de conservación superan los 184.000 euros, hecho que imposibilita asumir ni siquiera las inversiones necesarias para la correcta preservación y promoción del patrimonio.
Limitaciones operativas y deficiencias estructurales
El espacio cultural funciona actualmente con unos servicios muy reducidos, abriendo solo de miércoles a domingo y sin ofrecer servicio de restauración, una prestación existente anteriormente. Además, presenta problemáticas relevantes en cuanto a la accesibilidad, la seguridad y la eficiencia energética, así como un retraso notable en la actualización museológica destinada a mejorar la experiencia de los visitantes.
El presidente del Consejo Comarcal de Osona, Marçal Ortuño, ha subrayado que a pesar de haber solicitado ayudas a instituciones superiores como la Generalitat de Cataluña y la Diputación de Barcelona —entidades con experiencia en gestión cultural— hasta ahora no han recibido respuestas suficientes. Ortuño ha calificado esta situación como una "situación muy singular", ya que los consejos comarcales habitualmente no son titulares de un patrimonio de estas características ni complejidad.
En el año 2022 se encargó un Plan de Usos y dinamización para identificar las necesidades estructurales tanto para el conjunto arquitectónico románico como para los edificios anexos donde se encuentran servicios complementarios: restaurante, recepción y alojamiento de los gestores. Este estudio señala deficiencias técnicas importantes relacionadas con lavabos, cocina y cerramientos que requieren reformas inmediatas para garantizar condiciones adecuadas a los usuarios.
Convocatoria extraordinaria del Consejo de Alcaldes y Alcaldesas
Ante este escenario insostenible, el vicepresidente comarcal Gerard Sancho ha anunciado la convocatoria de una sesión extraordinaria del Consejo de Alcaldes y Alcaldesas prevista para el próximo 6 de mayo, que tendrá lugar en el mismo monasterio. En esta reunión se presentará una moción formal para solicitar un compromiso firme por parte de todas las administraciones competentes con el objetivo de impulsar medidas urgentes o plantear eventualmente el cierre temporal o definitivo si no se obtiene ninguna ayuda.
Aportaciones de los representantes locales
El alcalde de Rupit, Albert Marcé, ha resaltado durante la sesión celebrada en marzo que se trata “de un monumento excepcional” con “gran potencial turístico” a menudo poco valorado localmente comparado con otros patrimonios internacionales. Por otro lado, el alcalde de Manlleu, Arnau Rovira, ha propuesto invitar a la consejera de Cultura al Consejo extraordinario para que pueda constatar directamente “el interés real de los representantes territoriales”. Esta petición ya fue comunicada previamente mediante una carta enviada a Presidencia de la Generalitat.
Albert Prado, consejero comarcal responsable área cultura, ha insistido en que "se debería tomar una decisión responsable" ante el estado actual lamentable de los espacios visitables, haciendo énfasis en que hace tres años consecutivos que piden apoyo financiero sin recibir respuesta adecuada.
De manera paralela, Jordi Fàbrega, alcalde de Sant Pere de Torelló y diputado provincial en Barcelona, ha explicado que los departamentos correspondientes están trabajando en alternativas pero aún no han concretado ningún plan definitivo.
Este conjunto complejo sitúa el Monasterio sobre un meandro natural cercano al pantano de Sau; un enclave emblemático pero cada vez más amenazado por el déficit financiero crónico.
