La Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra han detenido a tres personas y investigan a una cuarta por su presunta participación en el sabotaje de una infraestructura ferroviaria en el Bages. Los hechos se enmarcan en las protestas del pasado mes de abril contra la actividad de la empresa minera ICL/Iberpotash en la comarca.
A los investigados se les atribuyen delitos de daños agravados, desórdenes públicos y pertenencia a grupo criminal. La operación se ha desarrollado en el marco de un equipo conjunto de investigación entre la Guardia Civil y los Mossos, bajo la dirección del Tribunal de Instancia de Manresa.
EL PORQUÉ DEL SABOTAJE
Los hechos se remontan al fin de semana del 17 al 19 de abril, cuando se convocaron diversas acciones de protesta contra la minería de potasa en el Bages. Según diversas informaciones, las movilizaciones denunciaban el impacto ambiental de la explotación minera en la comarca y también los vínculos de la compañía ICL con Israel.
La protesta, impulsada por Revoltes de la Terra, reunió a miles de personas e incluyó una acampada, charlas, debates y marchas lentas. En este contexto, un grupo de activistas habría desmontado varios tramos de la vía ferroviaria de vía estrecha, operada por Ferrocarrils de la Generalitat, que conecta la mina de Súria con el puerto de Barcelona, una infraestructura utilizada para transportar la potasa.
Según la investigación, los presuntos autores formarían parte de un grupo organizado de carácter ambientalista radical integrado en las protestas. Los investigadores sostienen que habrían utilizado técnicas para dificultar la identificación y que causaron daños en aproximadamente 300 metros del ramal ferroviario.
Además de los desperfectos en la vía, los investigados también habrían saboteado el cableado de telecomunicaciones de la zona con el corte de un ramal principal de fibra óptica. Esta acción afectó a los municipios de Súria y Cardona y dejó sin conexión a internet a más de 4.000 abonados.
DAÑOS VALORADOS EN CERCA DE 100.000 EUROS
Los daños materiales y los perjuicios económicos se han valorado en cerca de 100.000 euros. Las afectaciones recayeron tanto sobre infraestructuras públicas y privadas como sobre bienes de titularidad municipal y sobre la actividad de la empresa minera.
La investigación también apunta a que el sabotaje podría haber generado una situación de riesgo para la integridad física o la vida de las personas, más allá de los daños materiales ocasionados.
Las detenciones se han llevado a cabo este mes de julio en varias localidades de la provincia de Barcelona. Los tres arrestados, junto con las diligencias practicadas, fueron puestos a disposición judicial.
COMUNICADO DE REVOLTES DE LA TERRA
Revoltes de la Terra, en un comunicado público, vincula las detenciones con las movilizaciones celebradas en el Bages entre el 17 y el 19 de abril contra ICL, Israel Chemicals Limited.
El colectivo defiende que las protestas querían denunciar el impacto ambiental de la minería de potasa, especialmente la salinización del río Llobregat y las montañas de residuos salinos, así como los vínculos económicos de la empresa con Israel.
Cínicamente, aquellos que sostienen las guerras, ahora nos querrán acusar de violencia. Cínicamente, la justicia que no ha hecho nada para proteger los ríos ante el incumplimiento reiterado de sentencias, se activa contra quienes luchan contra esta impunidad. - critican en el comunicado
También critica que la justicia actúe contra las activistas mientras, según el movimiento, no se ha actuado lo suficiente ante los incumplimientos ambientales de la compañía. El texto acaba expresando apoyo a las tres detenidas y reivindicando que continuarán movilizándose "por la defensa de la tierra y de la vida, contra el genocidio y la catástrofe".
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