Una decena de activistas de la PAHC Bages y la COSHAC han señalado con pancartas un edificio de 15 pisos, totalmente vacío y tapiado, en el barrio de la Font dels Capellans de Manresa.
La acción se enmarca en una movilización que las dos entidades han hecho de manera coordinada en diversos municipios —como Lleida, Sabadell y Sant Celoni— para denunciar una situación de la vivienda que califican de "insostenible" en Cataluña: miles de pisos vacíos en manos de la Sareb conviven con largas listas de espera para acceder a una vivienda social.
Según las entidades, en el país hay 5.340 pisos desocupados de la Sareb, mientras al menos 3.000 familias esperan una adjudicación. En el caso de Manresa, cifran en unos 500 las viviendas vacías en manos de este organismo.
EL CASO DE MANRESA
El portavoz de la PAHC Bages, Martí de las Heras, ha denunciado que la situación responde a "una estafa" en la gestión del parque de vivienda pública. "Hay miles de pisos vacíos que no se están utilizando, mientras tenemos familias sin alternativa habitacional", ha lamentado. Y ha señalado el bloque vacío de la Font dels Capellans como un ejemplo "claro" de esta realidad.
De las Heras también ha criticado la falta de respuesta institucional: "Nos dicen que no hay pisos, pero lo que no hay es voluntad política". En este sentido, ha remarcado que la mesa de emergencia en Manresa está "completamente colapsada" y que cada semana llegan casos de familias que tienen que marcharse a otros municipios o alojarse en hostales por falta de alternativas.
Desde la Confederación Sindical de Vivienda de Cataluña (COSHAC), su portavoz, Marta Espriu, ha situado la protesta en el marco del proceso de traspaso de las viviendas de la Sareb a manos públicas. La organización reclama que este proceso sirva para dar respuesta "inmediata" a las familias en situación de emergencia y no para generar un parque de vivienda "asequible" que, según denuncia, podría dejar fuera a las personas más vulnerables.
"Es incomprensible que haya bloques enteros vacíos mientras las mesas de emergencia están saturadas y hay familias viviendo en hostales", ha señalado. Por eso, exigen que los pisos vacíos se destinen prioritariamente a alquiler social y que no se produzca ningún desahucio durante el proceso de traspaso.
Las entidades también han querido poner en valor la organización colectiva como herramienta para hacer frente a la problemática de la vivienda. "La lucha sindical está permitiendo parar desahucios y conseguir contratos de alquiler social", ha afirmado Espriu, que ha hecho un llamamiento a las personas afectadas a organizarse.
Según un informe de la COSHAC, actualmente la Sareb acumula 5.340 viviendas vacías en Cataluña, una cifra que representa el 21% de todos los inmuebles desocupados en manos de grandes tenedores. Esto la convierte en el principal propietario con pisos vacíos en el país. Mientras tanto, al menos 3.000 familias esperan una adjudicación de vivienda social, con un tiempo medio de espera que supera los 522 días.
