Crisis en Osona: La rebaja del precio de la leche amenaza a los ganaderos a partir del 1 de abril

Unión de Campesinos denuncia recortes de hasta 10 céntimos por litro en los contratos con la industria, que situarían el sector por debajo de los costos de producción

30 de marzo de 2026 a las 14:15h

Este lunes, 30 de marzo, un grupo de ganaderos se ha concentrado ante la central lechera Pascual situada en Gurb, Osona, para expresar su rechazo ante la intención anunciada por diversas empresas de aplicar una disminución del precio de la leche en los contratos renovados a partir del 1 de abril. Según ha alertado el sindicato agrario Unió de Pagesos, las industrias proponen reducciones que oscilan entre los 5 y los 6 céntimos por litro, mientras que en algunos casos esta bajada podría llegar hasta los 8 o 10 céntimos.

Rebajas incompatibles con los costos reales

Esta disminución, según advierten desde el sector, situaría el precio final por debajo de los costes efectivos de producción, que se estiman alrededor de los 46 céntimos por litro. El ganadero Pau Berners, procedente de Caldes de Malavella, ha manifestado que no existe ningún motivo justificado para esta política comercial y la ha descrito como «una nueva estocada» en un contexto ya muy tensionado. Berners ha subrayado: «No podemos seguir trabajando para sobrevivir».

Presiones empresariales y impacto sobre el sector

De acuerdo con las declaraciones recogidas por el sindicato, algunas empresas ya han implementado recortes cercanos a los 5 céntimos por litro, mientras otras grandes corporaciones ejercen presiones para que estas reducciones lleguen hasta los 10 céntimos, hecho que comporta un efecto dominó sobre toda la cadena productiva.

Además, se destaca el incremento sostenido de los costos asociados a la producción láctea derivados principalmente del encarecimiento de los fertilizantes y la electricidad como consecuencia directa del contexto geopolítico internacional. Esta situación contrasta notablemente con la decisión empresarial de abaratar el precio en origen, hecho criticado por los afectados: «Todo es más caro y la respuesta es bajarnos el precio».

Ley de la cadena alimentaria y prácticas comerciales cuestionadas

Además de los aspectos económicos, Unió de Pagesos señala irregularidades relacionadas con el incumplimiento normativo. Jordi Cros, miembro destacado dentro de la ejecutiva del sector bovino lácteo del sindicato, ha denunciado que las empresas imponen contratos sin margen real para negociarlos y a menudo con plazos inferiores a los fijados legalmente —que establecen un período mínimo de quince días antes de aceptación—. Según Cros: «Nos han presentado ofertas hace menos de una semana incluyendo recortes entre 6 y 8 céntimos por litro sin ninguna posibilidad de ajuste».

Este episodio rompe según él «una etapa previa de estabilidad» durante la cual muchas explotaciones habían podido recuperarse económicamente y llevar a cabo inversiones necesarias. El ejecutivo sindical avisa que si no hay cambios sustanciales se podrían desencadenar nuevas movilizaciones en defensa del sector.

Por otro lado, los ganaderos denuncian prácticas comerciales que agravan aún más la situación como la importación masiva de leche a bajo coste o utilizar mercados de subasta para presionar una reducción generalizada de los precios locales.

Reclamaciones claras: mantener precios y establecer negociación efectiva

Ante este escenario complejo, Unió de Pagesos reclama explícitamente mantener los niveles actuales de los precios e insta a establecer un marco negociador realista donde se garantice un margen mínimo suficiente para que las explotaciones puedan ser viables. Jordi Cros recalca: «No podemos trabajar ni por debajo de costes ni solo para sobrevivir; necesitamos márgenes de beneficio», situando este umbral mínimo en unos 50 céntimos por litro.

Finalmente, desde el sindicato se advierte que esta dinámica pone en riesgo no solo la continuidad económica sino también la soberanía alimentaria catalana. Actualmente Cataluña no cubre íntegramente sus necesidades lácteas internas; si persiste esta tendencia negativa aumentará significativamente la dependencia exterior.

Esta realidad ha motivado un llamamiento formal dirigido a los organismos administrativos para que intensifiquen los controles pertinentes y velen por el cumplimiento estricto tanto de los contratos como de las normas vigentes dentro del marco regulatorio nacional.