La Fiscalía pide una pena de 40 años de prisión para el acusado de asesinar a su pareja, una mujer de 31 años que estaba embarazada, en un piso en Manresa (Bages). Sucedió en mayo de 2023 en el domicilio donde vivían y desde entonces el presunto autor está en prisión provisional.
Le imputa los delitos de asesinato, aborto, lesiones, detención ilegal y contra la integridad moral y solicita una indemnización de 100.000 euros como responsabilidad civil. El juicio está previsto que comience en la Audiencia de Barcelona el 7 de julio y que se alargue hasta el día 23.
Según los escritos del ministerio fiscal, el acusado tenía 31 años en el momento de cometer los hechos. El año anterior había comenzado una relación sentimental con la víctima, una mujer de 31 años, embarazada de él de unas dieciséis semanas.
CONTROL Y MALTRATOS
"La relación siempre había estado presidida por el menosprecio que él sentía por ella, por su condición de mujer", afirma en los escritos. Además, era "extremadamente celoso y controlador", hasta el punto de que cuando alguien la llamaba al teléfono él miraba quién era antes de que la mujer pudiera responder. También la iba a buscar al trabajo para evitar que la acompañaran otras personas y le prohibió pasar la última Navidad con su familia.
Unos meses antes, en octubre, ya la había encerrado en una habitación de la vivienda de su madre, sin dejarla salir durante dos días. Asimismo, se recoge que en al menos dos ocasiones, una de ellas durante el encierro ilegal, el hombre la golpeó en la cara y en otros lugares del cuerpo. Unas lesiones que no llegó a denunciar nunca ni pidió atención médica.
LA NOCHE DE LA TRAGEDIA
El asesinato de la mujer se produjo la noche del 5 de mayo de 2023 y la madrugada siguiente. Ambos se encontraban en el domicilio donde vivían en Manresa cuando él la atacó "con la voluntad de poner fin a su vida".
Según el escrito, el hombre le golpeó la cabeza y el rostro para causarle una conmoción y evitar que pudiera "reaccionar ni oponer una defensa eficaz". Seguidamente, la apretó con fuerza en el cuello, rodeándolo con las dos manos, hasta que dejó de respirar, causándole un edema agudo en el pulmón. El fiscal también considera que, con esta acción, es muy probable que el acusado también buscara matar al feto, ya que conocía perfectamente el estado de embarazo de su pareja.
Ante estos hechos, el fiscal pide 40 años de prisión por los delitos de asesinato, aborto, lesiones, detención ilegal y contra la integridad moral y solicita una indemnización de 100.000 euros como responsabilidad civil.