La Cataluña Central toma las carreteras contra el nuevo plan de renovables del Gobierno

Eix en Lluita denuncia que el PLATER se ha diseñado “desde los despachos de Barcelona” y alerta del riesgo para la soberanía alimentaria

24 de mayo de 2026 a las 17:39h
Protesta, organitzada per la coordinadora Eix en Lluita, amb una tractorada i una manifestació contra el PLATER a les comarques centrals

El despliegue de las energías renovables en Cataluña ha topado con una nueva respuesta organizada desde el mundo rural. Movimientos ecologistas y de la payesía de Osona, el Lluçanès, el Moianès y el Bages han salido este domingo a la calle en Vic para rechazar el Plan Territorial Sectorial para la Implementación de las Energías Renovables en Cataluña, conocido como PLATER.

La movilización ha sido impulsada por la coordinadora Eix en Lluita, que quiere convertir esta primera acción en el punto de partida de una respuesta territorial más amplia. El colectivo denuncia que el plan se ha elaborado sin escuchar suficientemente los territorios afectados y alerta de que puede poner en riesgo tierras de cultivo y explotaciones agrarias.

 

Críticas a un modelo decidido lejos del territorio

La coordinadora de Eix en Lluita, Júlia Vigué, ha asegurado que el PLATER se ha hecho “de espaldas a la población” y se ha decidido “desde los despachos de Barcelona”. Según ha defendido, el problema no es la transición energética en sí, sino el modelo de implantación que plantea el Govern.

Vigué ha remarcado que los colectivos convocantes no se oponen a las energías renovables, pero rechazan que su despliegue se haga a costa del suelo agrario y de la payesía. “No estamos en contra de las renovables”, ha afirmado, pero ha reclamado que no se pongan por encima los intereses de las grandes energéticas.

La protesta ha comenzado con una tractorada desde un supermercado Mercadona, señalado por los convocantes como uno de los responsables de la presión sobre la payesía y la soberanía alimentaria.

 

El campo reclama no perder más tierras

El rechazo al PLATER también llega desde organizaciones agrarias. El coordinador comarcal de Unió de Pagesos de Osona-Lluçanès, Oriol Rovira, ha advertido de que el plan puede comprometer la viabilidad de muchas explotaciones. Según ha explicado, una parte muy importante de la payesía trabaja tierras que no son de propiedad propia, lo que puede favorecer que grandes propietarios prioricen operaciones económicas vinculadas a las renovables.

Rovira ha admitido que hay que avanzar hacia un modelo energético que reduzca la dependencia de las nucleares, pero ha reclamado que antes se aprovechen espacios no productivos. “En 2050 necesitaremos que haya electricidad, pero que no haya tejados vacíos”, ha indicado.

 

Tejados antes que campos

La misma idea ha sido defendida por Jaume Prat, miembro de Revolta Pagesa y del Gremi de la Pagesia, que ha criticado que se quiera “tirar por el derecho” y que el plan pueda derivar en expropiaciones. Prat considera que todavía hay mucho margen para instalar placas solares en tejados, polígonos y otros espacios ya transformados antes de ocupar campos de cultivo.

También ha reprochado que, a menudo, las decisiones sobre infraestructuras recaigan sobre el ámbito rural. Según ha apuntado, Barcelona y el área metropolitana disponen de muchos metros cuadrados de cubiertas y zonas productivas que podrían asumir una parte mayor del despliegue renovable.

Los convocantes alertan especialmente de l’impacto en comarcas como el Lluçanès y el Moianès, donde consideran que la presión puede ser más intensa por las características del suelo y de la actividad agraria.

 

Una respuesta que quiere crecer

La jornada de Vic no se ha limitado a la protesta. También se han hecho charlas y debates sobre la especulación, la propiedad de la tierra y el modelo de ordenación territorial. El objetivo de Eix en Lluita es articular una estrategia común entre colectivos ecologistas, campesinos y vecinales para cuestionar el despliegue actual de las renovables.

La movilización ha culminado con una comida popular y con la voluntad de continuar trabajando nuevas acciones contra el PLATER. Para los convocantes, el debate sobre la energía no se puede separar del futuro del campo, de la producción de alimentos y de la capacidad del territorio para decidir qué modelo quiere.