El foro Som Cultura Popular cierra su segunda edición este domingo en el barrio de Sant Andreu con una participación de 16.000 personas, tres mil más que hace dos años, y un centenar de entidades implicadas. La muestra se ha celebrado entre el 25 y el 28 de enero en la antigua fábrica Fabra i Coats y en el espacio de Can Fabra con el impulso del Ayuntamiento de Barcelona, varios departamentos de la Generalitat, y el conjunto de asociaciones que han organizado diversas actividades para un público de todas las edades. Los convocantes se han mostrado especialmente satisfechos con los resultados obtenidos, y confían en mantener el encuentro cada dos años.
"La segunda edición la hemos convocado por aclamación popular pero después del trabajo mostrado estos días en Sant Andreu creo que podemos afirmar que Som Cultura Popular ha venido para quedarse", ha afirmado Carles Sala, director de Cultura de Proximidad del Ayuntamiento de Barcelona. Entre las novedades de este año ha destacado la primera edición del foro Educación y Cultura Popular, en el cual han participado centros educativos, ampas, ayuntamientos y asociaciones de todo el país. Este ha sido uno de los tres principales ejes temáticos de la muestra, junto con el patrimonio cultural inmaterial y los cambios sociales asociados a la transformación urbana y la gentrificación. La gentrificación fue la protagonista de una de las actividades más seguidas en un debate sobre sus efectos sobre la cultura popular con el activista vecinal y profesor de arquitectura Antoni Ramon y el periodista Antonio Baños. El mismo viernes, la lluvia obligó a trasladar algunas actividades al 'aire libre a recintos cerrados. A lo largo del sábado se pudieron realizar todas las actividades programadas en la plaza de Can Fabra, como el baile de sardanas, el pasacalle de dragones infantiles, el concierto de la Banda de Música de Ulldecona o la muestra de fuego. Este domingo los visitantes han podido disfrutar de las últimas actividades, como la cata de cerveza neolítica, la comida popular, los talleres de construcciones humanas, de baile de bastones o danzas tradicionales. "Estamos convencidos de que tenemos un papel importante en la sociedad actual y este papel pasa por ser un espacio de relación social, intergeneracional y de inclusión", ha asegurado Montserrat Garrich, del Esbart Català de Dansaires, uno de los colectivos participantes. Garrich considera que "no siempre la cultura popular encuentra momentos en el calendario para detenerse y pensar", como es el caso del foro Som Cultura Popular. Los organizadores estudiarán los futuros emplazamientos para acoger el encuentro a la espera de poder repetirla en 2020.
