Es sabido por todos que los perros, por norma general, tienen un oído extraordinario. De hecho, los perros son capaces de percibir sonidos de hasta 60.000 hercios, mientras que el ser humano solo es capaz de escuchar 20.000 hercios. No obstante, algunos defectos genéticos pueden provocar que un perro nazca sordo, lo cual se conoce como sordera congénita. Pero también hay otras causas.
Así, es posible que el animal quede sordo a causa de una infección o herida en el oído, o que el animal pierda audición debido a la edad. Además, hay que tener presente que hay perros que son más propensos a ser sordos que otros, como los de pelaje blanco.
La sordera puede ser temporal (alguna infección o un tapón de cera en el oído); permanente, como consecuencia de lesiones y enfermedades; o hereditaria. La detección precoz visitando con regularidad al veterinario y una limpieza habitual del animal pueden evitar que la sordera se agrave. ¿Quieres saber cómo detectar la sordera en tu perro?
Los perros sordos o con importantes disminuciones auditivas dejan de reaccionar ante sonidos que antes llamaban su interés o tienen dificultades para identificar el origen del ruido. Si sospechas que tu perro sufre de sordera, puedes realizar ruidos con un objeto que sea familiar para el animal, como una de sus juguetes, siempre que sea sonora, y esperar su reacción. También es útil hacer ruido con un manojo de llaves o una campanita y ver si reacciona.
Por otro lado, algunos especialistas recomiendan hablar e ir aumentando el volumen hasta captar la atención del perro.
En cuanto a los cachorros, debes saber que los que nacen con sordera tienden a morder de manera excesiva cuando juegan, ya que no sienten los lamentos excesivos de sus compañeros. Otra señal de alarma es que el animal en cuestión sea insensible al ruido. Por ejemplo, si el perro no se despierta para mamar con los gritos de sus hermanos.
