Sergi Talamonte: "Nosotros, siendo concejales, no sabemos ni el 80% de lo que pasa en el Ayuntamiento"

15 de junio de 2017 a las 08:32h

La ciudad de Lleida tiene muchos conflictos abiertos. ¿Es cierto esto? Después de hablar con muchos sectores de la población, nos da la sensación de que la ciudad lleva muchos años con un declive de sacar adelante las potencialidades que tiene.

Muchos comerciantes se quejan de la poca capacidad que tiene el Ayuntamiento para dinamizar el comercio local y el eje comercial, no es que no tenga capacidad, lo que falta es voluntad de hacerlo.

Empresarios se quejan de las carencias. Hay polígonos industriales, en una ciudad capital de provincia como es Lleida que no tienen fibra óptica. ¿Qué capacidad de atracción de empresas estás generando si los servicios básicos que te toca no los sacas adelante?

Ahora mismo, ¿hay cierta polémica por la aparición del Centro Comercial a las afueras de la ciudad? Teniendo un eje comercial abierto que es un gran centro comercial, único y con una enorme potencialidad y donde la gente de Lleida pasea, ¿por qué quieres luchar en contra de esto e imponer un modelo comercial de Centro Comercial a las afueras? Además, este modelo de Centro Comercial está demostrando que está saliendo fallido. ¿Por qué quieres imponer un modelo que se ha demostrado caduco y que a la larga no funciona? Aparte, con el peligro de cargarte lo que tienes –el eje Comercial– que forma parte de la esencia de la ciudad.

Por otro lado, después, el comercio de barrio –de proximidad– está absolutamente abandonado. Realizamos un estudio en el barrio de Cappont, donde detectamos 240 locales vacíos solo en este barrio. Esto se puede extrapolar al resto de la ciudad. Sí que está bien que haya una oferta de gran "Centro Comercial", pero esta debe estar encajada al resto de la ciudad. La sensación que nos da es que no hay una dirección en el desarrollo de las capacidades y potencialidades de Lleida. El Ayuntamiento va haciendo inventos fallidos.

¿Qué opináis sobre el equipo de gobierno de la Paeria y sus decisiones? El equipo de gobierno no escucha, solo lo hace a su gente. No ponen procesos para saber qué quiere la gente. La prueba es que cuando hacen actuaciones en barrios después hay un movimiento vecinal que se debe estructurar para luchar contra aquello que el Ayuntamiento quiere hacer. Primero, habla con la gente y pregunta si aquello les interesa o es necesario. A veces se han gastado millonadas en diferentes barrios, que si se hubieran destinado a otras cosas hubiera sido mejor. Pero esto no lo han hecho nunca. La gente tiene esta sensación de "por qué me tengo que implicar si después hacen lo que quieren".

¿Qué podéis aportar a Lleida que no puedan hacer otros grupos municipales? Creo que la visión cercana. La gente de Lleida, que se estima la ciudad, quiere mejorarla y trabajar por ella. Podemos aportar una visión de querer desarrollar las mismas capacidades de la ciudad en base a la participación de la gente. Lo único que tenemos es la gente. Es un proyecto municipal de la ciudad y de su entorno: como la Huerta, los Payeses, etc.

¿Cómo lo hacéis para llegar a la gente? Para llegar a los ciudadanos lo que hacemos cada mes es convocar dos asambleas (públicas y abiertas) en los diferentes barrios de Lleida. Estas reuniones dependen de muchas dinámicas porque a veces te vienen diez personas y otras solo una. Hay reuniones que han sido muy potentes porque se ha presentado mucha gente, como por ejemplo el barrio del Escorxador. Intentamos trabajar por consenso. Esto obliga a que no haya unos liderazgos que manden sobre otros. Aparte, hay un aspecto que parecía negativo y ha acabado siendo positivo y es la censura de los medios de comunicación. Esto nos ha obligado a hacer un proceso de apertura a las redes sociales de una manera muy potente. A través de ellas se conecta de manera más directa y generando mucho feedback.

Últimamente habéis presentado una moción sobre las ayudas y las subvenciones a la Cultura. ¿Puede explicarnos un poco más? Llegamos a la conclusión de que esta ciudad funciona desde la mentalidad clientelar en todos los sentidos, también en el ámbito cultural. La moción, a pesar de no ser presentada de manera conjunta, provocó un debate muy intenso y fue aprobada por unanimidad. El Ayuntamiento dispone de un millón de euros destinados a subvenciones nominativas, directamente decidido a dedo a quién le da el dinero y a quién no. Hay muchas asociaciones o centros que no reciben ninguna ayuda deben presentarse a otros pueblos o ciudades.

Nosotros hemos sido conscientes de que teníamos que romper esta dinámica y hacer un nuevo plan de subvenciones. La misma moción dice que el Ayuntamiento hará un análisis sobre esto y abrirá líneas subvencionadoras. Pero creemos que no lo harán porque no hay voluntad política de hacer esto.

Muchos grupos habláis sobre la importancia de la revitalización de la Huerta de Lleida. ¿Qué comportaría esta revitalización? La Huerta de Lleida hoy en día se encuentra en un menosprecio por parte del Ayuntamiento. El Consistorio debería dejar de hacer cosas en la Huerta porque, por ejemplo, estuvo cobrando el IBI rústico y dejaron arruinadas a muchas familias. Cuando la ley permitía dejar de cobrar este IBI, casi obligaba a dejar de cobrarlo. La Huerta necesita conexiones, que llegue el agua a todos los vecinos, que haya caminos, cosas básicas... Están viviendo en el siglo XVIII. Muchas líneas de actuación que hace el Ayuntamiento son contradictorias y contraproducentes a lo que necesitan los vecinos de la Huerta.

Sobre la polémica del Camp d'Esports. ¿A qué conclusiones llegáis? Aquí ha habido una ilegalidad manifiesta. Una ilegalidad en base a unos intereses. La sensación que tengo es que esto acabará en juzgados. El Ayuntamiento de Lleida ha hecho un convenio de colaboración con una entidad privada con dinero público para una obra de equipamiento municipal. Se licita una obra que nadie sabe cómo se pagará. La Paeria ya tiene una situación de deuda enorme y lo que menos hacía falta era esta situación. Ninguna entidad bancaria quiso financiar este proyecto y la empresa tuvo que dejar que le pagaran en plazos. Todo el proceso estaba mal porque, para empezar, lo que ofrecía la empresa ya no cumplía las condiciones sobre el cambio de césped.

Uno de vuestros ejes de actuación es la transparencia. ¿Qué nos podéis explicar sobre esto? La transparencia propia de la administración. Esta debe dar a conocer a los ciudadanos en qué se gasta el dinero. Todo lo que es la contratación pública debería estar colgado en la página web. Esto sirve para que las empresas que quieren contratar el Ayuntamiento de Lleida sepan lo que se ha hecho y lo que se hará. Transparencia para permitir que la ciudadanía pueda hacer cosas, en este caso concreto el de contratación. Si la gente no sabe, no puede decidir ni actuar. Nosotros siendo concejales no sabemos ni el 80% de lo que pasa el Ayuntamiento de Lleida.

INGRID PINO

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