Los Mossos d'Esquadra retiraron el pasado 30 de enero una red de pesca de 50 metros en la costa de Arenys de Mar que estaba abandonada en el fondo marino. La red, de color transparente y de difícil visualización, ya había atrapado varios peces y constituía un peligro para las personas y el ecosistema marino. Los agentes de la Unidad Acuática detectaron este material de pesca el día 23 de enero perdido y enganchado a 25 metros de profundidad sobre el fondo marino. Una semana después, pudieron retirarlo en coordinación con la Dirección General de Pesca y Asuntos Marítimos del Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (DARP). La acción logró liberar a los peces atrapados y retirar la red del fondo marino.
Esta operación se enmarca dentro del plan que el Departamento de Agricultura, con científicos de la Universidad de Barcelona, está desarrollando para luchar contra la llamada "pesca fantasma". Así se pretende mejorar el estado de los recursos marinos vivos de los que depende la pesca y otras actividades marítimas como el buceo. El plan detalla las actuaciones a llevar a cabo para minimizar los efectos negativos sobre los ecosistemas marinos de estas actividades y del uso de materiales antirreglamentarios, que quedan abandonados o perdidos en el litoral a causa de temporales. La "pesca fantasma" también puede perjudicar los hábitats de los organismos que viven en la superficie de los fondos marinos y que son de interés para la pesca, y afectar a actividades como el coralígeno o poner en riesgo la seguridad de determinadas actividades marítimas.