Se presenta en Tarragona la exposición «Mujeres, cuerpo y territorio. Resistencias desde la soberanía alimentaria en América Latina»
04 de abril de 2018 a las 10:11h
La exposición de fotografía documental Mujeres, cuerpo y territorio. Resistencias desde la soberanía alimentaria en América Latina es un mapa de rutas, latidos y resistencias, a través del testimonio de mujeres rurales de diversas geografías de América Latina que desde la lucha por la defensa de la tierra, luchan por la defensa de la vida. La exposición, organizada por la red de entidades Som Comerç Just i Banca Ètica, se podrá visitar del 6 al 20 de abril en el Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación de la URV, en el Campus Catalunya de Tarragona. El jueves día seis a las 19h se celebrará la presentación de la exposición con la autora, Laura Solé Marín, que ha realizado un viaje de cerca de un año recorriendo lugares rurales de América Latina, recogiendo testimonios sobre la situación de diversos colectivos vulnerables. La actividad cuenta con la colaboración de la Coordinadora de ONG de Tarragona, la URV Solidaria y cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Tarragona. En América Latina, 58 millones de mujeres viven en el campo. Sin embargo, sólo entre el 8% y el 30% posee tierras agrícolas y sólo el 5% tiene acceso a asistencia técnica. El 40% de las mujeres rurales mayores de 15 años no tienen ingresos propios a pesar de trabajar diariamente. Para muchas mujeres de América Latina y del mundo, el acceso a las semillas y a créditos es imposible porque no son propietarias de su tierra o no tienen la titularidad. A las opresiones por género, se suma, además, un sistema capitalista depredador que ha encontrado en el acaparamiento de tierras una valiosa fuente de riqueza. La creación de grandes latifundios de monocultivo por parte de las transnacionales y la construcción de megaproyectos han desembocado en violaciones de derechos humanos, desplazamientos forzados, empobrecimiento y desprotección de la población campesina. La exposición quiere ser un altavoz para el grito de estas mujeres que se han organizado en diferentes movimientos, en un recorrido por sus vivencias y territorios. Un recorrido que finaliza necesariamente en nuestra casa. Ante la insostenibilidad del sistema económico actual, cada vez se hace más patente la necesidad de caminar hacia otros modelos de producción, distribución y consumo que coloquen la sostenibilidad de una vida que merezca la pena vivir en el centro de nuestra actividad económica.